La alquimia secreta de las almas, Maeva Nieto

Publicado el 02 febrero 2021 por Conejo Blanco @DetrasdelConejo

LA ALQUIMIA SECRETA DE LAS ALMAS, MAEVA NIETO PIÑERO | 2020 | FANTASÍA | LITERUP | 188 PÁGS.
Salamanca, 1911. La noche en la que el hermano de Sebastián muere, su mundo se hunde y es incapaz de volver a tocar el piano. Así que, cuando una mujer misteriosa de ojos negros y labios rojos le dice que puede traerle de vuelta, acepta sin dudar.Lo que desconoce es que para ello roba el alma de Iván, un aprendiz de alquimista. Pero cuando el músico la toca, algo extraño sucede: las dos almas se entrelazan. Encerrados en el mismo cuerpo intentarán descubrir quién es ella y cómo recuperar su vida sin perder a nadie más en el camino.La alquimia secreta de las almas forma parte de Proyecto Válidas, una iniciativa para mostrar protagonistas con enfermedades incapacitantes. Sebastián encarna las dificultades de las personas con cardiopatías e Iván, una poco representada en la ficción: el estrabismo sensorial.
Gracias a la editorial Literup por el envío del ejemplar.
¡Buenas! Hoy os traigo una reseña de un libro que leí en diciembre del año pasado y que me enamoró por completo. Diciembre fue un mes doloroso para mí y cuando me pasa eso me refugio en la lectura, no siempre tengo éxito pero por suerte este no fue el caso. Cogí La alquimia secreta de las almas e hizo magia con la mía: El rato que estuve leyendo no solo estuve entretenida, también estaba feliz y me dejó el corazón -que ya tenía algo roto- muy reconfortado.
La alquimia es una novelette de fantasía histórica que tiene lugar en Salamanca, en el año 1911. La historia empieza con la noche en la que Sebastián pierde a su hermano, su gran apoyo. El pobre es incapaz de tocar el piano, lo único que su enfermo corazón le permitía hacer. Pero un día aparece una alquimista que le promete que puede traerlo de vuelta así que no se lo piensa mucho. Por otro lado está Iván -un ser de luz, desde ya os lo digo-, un joven alquimista que tiene el hándicap de ver muy mal pero tiene el alma más pura del mundo, quiere mucho a su madre y se esfuerza como el que más. 
Las vidas de Sebastián e Iván quedan unidas por culpa de la alquimista así que tendrán que descubrir cómo volver cada uno a su cuerpo mientras conocen que sus aparente debilidades no son nada si trabajan juntos.  
Tengo que decir que como novelette es perfecta pero como me ha gustado tanto la historia no me habría importado que fuese una novela para poder tener más páginas de Sebastián e Iván. Creo que han sido de mis personajes favoritos de todos los libros que leí en 2020 -y no fueron pocos porque leí unos cien- pero es que La alquimia fue de mis mejores lecturas sin duda alguna y sus personajes me calaron muy hondo.
La trama es una pasada porque mezcla a la perfección el mundo de Iván con el de Sebastían, ambos se encuentran limitados no solo por sus circunstancias también por sus familias y sus propios miedos pero conforme se van conociendo cada vez se arriesgan más y salen de su zona de confort. Hay mucha investigación y mucha acción pero Maeva también introduce pausas para que uno reflexione sobre la pérdida e ir demasiado lejos por el afán de conocimiento. Hay otra subtrama entre dos alquimistas de la que no voy a hablar pero me ha dado unas vibes a Una obsesión perversa que me flipó por completo. Y el final ya es que ni os cuento, os juro que no sé cómo se las apañó Maeva pero con la última página lloré tanto que pensé que se me iba a romper el corazón. Ha sido de los mejores cierres de historia y de los que más he disfrutado.
Evidentemente para mí el gran punto fuerte son los protagonistas pero es que los adoro con toda mi alma. Sebastián es un alma torturada -mi guilty pleasure- que se había refugiado en su enfermedad para no hacer las cosas que le daban miedo, Iván es todo luz y lejos de acomodarse o ''aceptar'' sus limitaciones decide siempre perseguir sus sueños e intentar hacer las cosas hasta que finalmente lo consigue o encuentra otra manera de hacerlo. Poco a poco, conforme van pasando tiempo juntos, se van haciendo amigos -ES QUE I CAN'T- y descubren que no son  tan débiles cómo se pensaban. Se ayudan y sobre todo crecen juntos. Pero esta unión tan valiosa les cuesta la salud en más de una ocasión pero eso no les frena porque saben que son más fuertes juntos. Sinceramente Sebastián e Iván son lo más puro que he leído en mucho tiempo y los quiero proteger a toda costa. 
Otra cosa que me ha encantado es cómo Maeva trata todo el tema de la pérdida, la inseguridad en uno mismo y en cierto modo la culpa. Este libro ha sido el fiel reflejo de mi diciembre y leer sobre algo que me estaba pasando de manera tan sana y positiva fue un buen refuerzo porque al final cada uno pasa su duelo como puede pero siempre hay que mantener la fe y no culparse o querer cambiar algo porque por mucho que pienses en eso no va a traer de vuelta a esa persona ni va a hacer que duela menos. Pero si te rodeas de las personas adecuadas ese dolor poquito a poco desaparece junto a tu miedo y las limitaciones que te hayas podido imponer tu mismo.
En fin, es que solo puedo darle a Maeva las gracias por este libro y por ese estilo tan bonito y elegante que tiene a la hora de contar historias. Tengo tu página 177 tatuada en el corazón y que sepas que eres la culpable de todas mis lágrimas.
Y no sigo contando más porque ahora me han entrado ganas de releerlo pero espero que os animéis porque es una historia preciosa. 

¿Lo habéis leído? ¿Os gustan los libros que tratan la alquimia? ¡Contadme!