Ha comenzado un nuevo año y poco a poco voy retomando mi actividad bloguera. Lo cierto es que, aunque el tiempo tampoco me sobra, como a muchos de vosotros, ya tenía ganas de volver y visitar también vuestros rincones literarios.
He disfrutado mucho de esta novela en general. Es una novela muy ágil, contada en tercera persona, cargada de diálogos y capítulos cortos, alternados con otros narrados en primera persona que nos sorprenderán al final. El personaje de Malpartida es un antihéroe que de entrada puede general rechazo, pero que acaba ganándose al lector; un hombre mediocre en su vida profesional, fracasado en muchos aspectos de la personal, incapaz de comprometerse, y cuyo consuelo se encuentra en el alcohol. He visto este perfil en el cine y en la literatura, y una vez más el personaje ha terminado gustándome. En su investigación, Malpartida estará acompañado de secundarios también peculiares, como una prostituta, algunos confidentes o un portero alérgico al polvo, personajes que también he encontrado muy bien elaborados.
El autor arriesga con su mezcla de humor, ironía y la mordacidad en muchas reflexiones. Nadie ni nada escapa de la crítica: su propia ciudad, la manipulación de los medios de comunicación, los políticos, los empresarios, los jueces... y lo hace, bajo mi punto de vista, de forma muy acertada. En definitiva, por si no ha quedado claro, recomiendo sin dudar esta novela.