La casa y el ladrillo

Publicado el 27 agosto 2019 por Rubencastillo

Aunque la poesía no sea el género preferente que abordo en este Librario íntimo (basta consultar el listado de autores para comprobarlo), sí que me gusta volver a ciertos autores que, en el mundo del verso, me emocionan y conmocionan: de Neruda a Lope, de García Lorca a Aleixandre. O, como ocurre en esta ocasión, un libro de Mario Benedetti, que no es otro que La casa y el ladrillo (Visor, 1993).Del uruguayo me traspasa el lenguaje, la facilidad de su música imposible, el ritmo agramatical de sus renglones. Tiene limpidez de barroco y oscuridades de luz, el cabronazo. Sabe estar siempre poeta. Y lo realmente chocante del asunto: ni sus más extremadas opiniones políticas (con las que no siempre estoy de acuerdo) consiguen enturbiar sus líneas o rebajarlas en su condición áurea de Belleza. No es suceso frecuente. El poema “Bodas de perlas”, dedicado a su mujer, es uno de los más bellos textos de amor que he leído jamás.Como siempre ocurre con él, subrayo en rojo líneas y líneas en el libro. Dejaré aquí apuntadas algunas: “Segundas patrias siempre fueron buenas”. “Tengo ganas de besar pero los labios / complementarios faltan sin aviso”. “Estábamos estamos estaremos juntos / pero cómo ha cambiado el alrededor”. “Soy el único especialista en mí”. “Debe haber pocas cosas en el mundo / con menos osadía que un espejo”. “Cada viviente es un sobreviviente”. “Todo es según el dolor con que se mira”.