Pocos saben que en la provincia de Buenos Aires existe una cascada de ocho metros de altura que está ubicada en la cuenca del Río Quequén Salado, entre los partidos de Tres Arroyos y Coronel Dorrego: se trata de un lugar que muchos turistas definen como “mágico” y que sorprende, debido a que no es común encontrar saltos de agua en los lechos bonaerenses.
Se la conoce como Cascada Cifuentes y su nombre alude al propietario de las tierras en las que se encuentra, aunque también tiene un nombre alternativo: Cascada de Aldaya. Su entorno es rocoso y está rodeado por una zona de bosques.
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La cascada también cuenta con una bajada con playa, desde dónde se puede apreciar la cascada y las especies autóctonas del lugar como loros, gansos y patos. Mucha gente se acerca hasta aquí para tomar sol y pasar el día haciendo picnic y tomando mate: es un espacio tranquilo y ameno para disfrutar en familia.

