La estrecha e insegura línea por la que camina la Imagen Corporativa llena de estrategias rígidas y pesadas que son las que le obligan a mantenerse en un empecinamiento obsesivo por salvaguardar lo que el consumidor ya ni quiere ni desea en esta Era de la Información, se le está volviendo contra sí misma al ser sus clientes los mismos que piden a gritos la creación de espacios para el diálogo bidimensional. Urge un cambio radical de estrategia si lo que se desea es seguir siendo influyente en el mercado. El mismo que deja patente en cada estrategia de branding la Imagen de Marca, gracias al diálogo y la escucha entre directivos, empleados y consumidores, estableciendo como prioridad la comunicación horizontal como base de construcción de los vínculos que van a construir un camino de constante ida y vuelta imprescindible para la existencia de este trío.
Es la creación y sobre todo el afianzamiento de los valores emocionales las claves para la consecución y consolidación de la Imagen de Marca, un concepto que difícilmente se puede subyugar a una definición literaria sin que exista una involucración que lleve aparejada la sensorialidad y emoción que se encarna con la experiencia vivida. Las experiencias a las que se limita la Imagen Corporativa son tan efímeras como sus ofertas, con lo que finalizada ésta se consigue o reclamación o nueva oferta para continuar reteniendo al consumidor. Las experiencias que ofrece la Imagen de Marca, huyen de cualquier tipo de oferta y especialmente de aquellas en donde el protagonista es el gasto económico, conscientes de que este tipo de acciones de marketing ni son duraderas y menos aún rentables, no crean seguidores sólo clientes siempre insatisfechos.
La Imagen de Marca se basa en el juego de construir vínculos a través de las emociones, se inspira en buscar fórmulas creativas con las que mantener la atención de sus fans, tanto a través de la escucha activa como de propuestas, está siempre en un proceso de investigación de prueba y error, prudentes siempre de la importancia de mantener el conflicto creativo arriba y así mantener la expectación. La Marca gusta del vínculo creado a través de la relación con sus seguidores y empleados que ya los ha transformado en "Embajadores de Marca" ocupados en acciones consecuentes en la construcción de una Imagen de Marca coherente al Valor de Responsabilidad Social Corporativa, el mismo que habla a través de los hechos vividos y no de las palabras grandes asentadas en pedestales de ego.