La tecnología y las grandes empresas se han dado cuenta de que cada vez estamos más de lado de la comodidad, de lo fácil, del “mejor servicio”. He vivido varios años en La Cruz, una hermosa comuna de la Quinta Región de Chile. Por eso, siempre he pensado de por qué las personas no aprovechan los hermosos paisajes y el aire puro para salir a caminar, trotar, correr o andar en bicicleta. Cualquiera de estas acciones implica mucho esfuerzo. Lograr poner un pié delante del otro, sin terminar pensando de que sería bueno meterse a un gimnasio.
Hacer ejercicio siempre será beneficioso para todos. Aunque la tendencia actual en los niños es que ejerciten más los dedos ante el computador que las piernas, el ejemplo está en los padres. Pedirle a un niño que lea un libro de más de 100 hojas para muchos es un crimen. Claro, si, lamentablemente, la Flojera es altamente contagiosa (¿Habrá algún Gen de la Flojera?). No es raro ver esas extrañas personas que salen a trotar o a andar en bicicleta. Confieso que me encanta salir a recorrer paisajes en bicicleta con mi cámara en mano. Es una buena forma de desestresarse. La publicidad, de mano de nuevas líneas de productos, intentan convencernos de que todo podemos lograrlo por el camino fácil. Es más fácil que los excrementos de tu mascota sean duros, porque de esa manera tardarás menos en barrerlos. Es más fácil consumir productos “Light” que hacer ejercicios. He visto muchas personas que consumen un producto light y con eso se ahorran la dieta. Los científicos también son un ejemplo de flojera, al no crear una sal con sabor artificial (como la sacarina con el azúcar), pero sí esperan llegar al planeta Marte en unos años más. Este pequeño detalle es muy parecido a crear autos que no usen bencina o petróleo. A los grandes grupos económicos no les conviene.
La Flojera es la nueva Pandemia. Pensemos en la red social Facebook. Sin moverte del escritorio, puedes estar al tanto de todo lo que pasa y lo que no, de tu círculo cercano de amigos, familiares y desconocidos. Si pensamos más en profundidad, el éxito de las grandes empresas va muy de la mano con ofrecer el máximo de comodidad a sus usuarios. Google es otro ejemplo. ¿Para qué buscar en libros y bibliotecas si el buscador nos “hace la tarea”?
A veces vale la pena preguntarse cómo era el mundo sin la tecnología. Antes no habían pañales, sólo mantillas. Antes no había que dejar tu vida de lado para estar pendiente de tu teléfono. Antes no se chateaba, se conversaba. En fin. El eterno problema consistiría siempre en la administración del tiempo. Mientras más tecnología y menos qué hacer, menos tiempo tenemos para todo.
¿Qué nos impide hacer algo?, ¿Es la Flojera una especie de fuerza gravitatoria que aumenta el peso de las cosas?. Como seres humanos, tendremos siempre el libre albedrío de decidir qué hacer con nuestras vidas. Posibilidades hay muchas, pero depende de ti tomar aunque sea una, para darte cuenta que puedes justificar el derecho a aire que todos tenemos. La guerra no es sólo entre la Flojera y el Ejercicio Físico, también hay que luchar contra la comodidad mental y espiritual. Muchos reciben un credo sin ni siquiera cuestionarlo ni entenderlo. Es más fácil usar la calculadora que el cerebro. Observa a tu alrededor. Te darás cuenta de que no es tan trágico que la locomoción colectiva te deje a una cuadra de tu casa y no frente a la puerta. Descubre la belleza de lo que te rodea. Sonríe y disfruta lo que haces. Saluda a todos, en especial a las personas de la tercera edad. Ellos siempre te devolverán el saludo.