La historia interminable – Fantasía hoy

Publicado el 14 noviembre 2016 por Maresssss @cineyear

No es ninguna fecha señalada, no es ningún cumpleaños (que yo sepa) ni ha muerto recientemente ninguna persona relacionada con este mundo de fantasía... Hoy voy a hablar un poco de La historia interminable porque me apetece, sólo por eso. Antes de escribir este artículo ya había pensado que quería hacerlo acerca de esta película, así que la volví a ver, y esta vez acompañado de mi sobrina de 7 años. Recuerdo que cuando la vi por primera vez podría tener aproximadamente su edad. A mí me encantó, me marcó, a ella... No sé, más o menos parece que le gustó, aunque no le apasionó (es más de Frozen), incluso me dijo que le dio un poco de miedo.

Ahora es el momento de ponerse la banda sonora de fondo para seguir leyendo...

Bueno, igual confundo, porque, aunque para mi signifique mucho, como película es bastante peor que el videoclip (habría estado bien si se hubiera quedado ahí, como tantas decepciones de tráileres de películas actuales y no tan actuales).

Volviéndola a ver, lógicamente ha cambiado mi percepción. Y más, desde que leí el libro (que fue pocos años después de haber visto la película por primera vez). Quien haya buscado un poco por internet acerca de esta adaptación, habrá comprobado que el autor del libro, Michael Ende, no estuvo nada satisfecho con el resultado, llegando a pedir que se le retirara de los créditos para no tener nada que ver con el producto final. Como espectador y como lector he de decir que, como casi siempre, el libro supera (en este caso, infinitamente) a la película. No ya sólo por la capacidad de detalle que consigue, ni por el número de personajes, ni porque ese tipo de historia igual queda mejor cuando la imaginamos, sino porque creo que realmente no está bien contada. No hay una continuidad entre las diferentes escenas, no hay una evolución de la narración, de manera que es complicado llegar a emocionarse cuando lo requiere la trama de La historia interminable .

Claro que la percepción de quienes la vivimos en los años 80 es muy diferente cuando la vuelves a ver después de más de 20 años y cientos de películas. Para mí seguirá siendo especial, fue mi película de la infancia, y probablemente tenga mucha culpa de mi amor al cine y a las historias, por eso quedará siempre en un rinconcito de mi corazón, pero eso no hace que me ciegue ante la obviedad: La película no consigue tener ni una cuarta parte del valor que transmite el libro.

Uno de los temas que más me gustó conocer de la historia es que la intención del autor del libro era la de mostrar que para lograr un objetivo la mejor forma es realizar el camino opuesto al que se supone que se debe tomar. Así, Bastián, para afrontar los problemas que tiene en la realidad, se sumerge en la fantasía, consiguiendo darle la vuelta a todo y acabar finalmente con sus problemas reales. El problema es que en la película prácticamente sólo vemos las aventuras de Atreyu, mientras que en el libro, Bastián tiene el mismo protagonismo que el pequeño cazador de la tribu de los Pieles Verdes.

En estos días que corren, igual es mejor que nos zambullamos de pleno en la fantasía, porque hay realidades que son muy difíciles de digerir. Y por otra parte, si tenéis seres pequeños alrededor (hijos, sobrinos, hermanos...), animadlos a fortalecer su imaginación, es más importante de lo que nos parece en nuestro mundo de adultos. Una buena forma sería leer La historia interminable, que, por cierto, no es sólo para jóvenes, también para mentes abiertas de cualquier edad.

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