La huelga del 29-S por edades

Publicado el 13 septiembre 2010 por Rgalmazan @RGAlmazan

Ya no saben que hacer para descalificar la huelga del 29. Desde luego, desde los grandes partidos la cosa está clara, la derecha no quiere huelgas ni de coña, va contra sus principios, y los socialistas –que dicen ser de “izquierdas”-- porque según ellos, aunque ni ellos se lo creen, estas medidas favorecen el empleo.

Pero lo grave es que esto ha calado en gran parte de la opinión pública. Y se dan unas justificaciones que son de risa. Hoy me voy a referir a la inconveniencia de la huelga según las edades de los ciudadanos.

Y se habla, se dice, se comenta, se insiste en que para los jóvenes no tiene sentido la huelga, puesto que si es donde se da el mayor porcentaje de parados, lo que quieren es trabajo y no huelga.

Francamente, el razonamiento es pueril, puesto que precisamente por ser los que tienen mayores problemas en el mercado laboral deberían luchar para conseguir unas mejoras verdaderas y no, una condenación a la precariedad eterna. Además no es incompatible –todo lo contrario, es complementario— conseguir un trabajo y hacer huelga. Se hace huelga para exigir el derecho a un trabajo digno.

En cuanto a los mayores de treinta y cinco años, se trata de gente que suele tener un empleo fijo y por lo tanto dicen que no pueden hacer huelga al ser privilegiados. Naturalmente, es una falacia, precisamente uno de los puntos conflictivos más graves de la reforma es la posibilidad de despido. Por ejemplo, se ha facilitado muchísimo el despido por causas económicas. Así, bastará que la empresa demuestre que “puede tener resultados negativos”.  Habiéndose reducido también la indemnización correspondiente. Desde luego, en un país donde cerca del 25% de la economía es sumergida y sus protagonistas principales son las empresas, con sus dobles contabilidades, ya me dirán cómo se va a poder controlar si son verídicos los datos empresariales negativos.

Y qué decir de los más mayores. Esos que dicen que se pueden quedar sin empleo a una edad donde nadie les contrataría. Dicen que no irán a la huelga por miedo al despido. Pues amigos, el miedo es libre pero luego no os quejéis si veis diezmados, cada vez más, vuestros derechos. Vosotros habéis vivido diferentes épocas y deberíais estar curados de espanto.

La huelga no es una cuestión personal, no es una cuestión de edad. La huelga es una cuestión de dignidad. El fracaso de la huelga abrirá el camino a peores condiciones, sin dudas.

Ya que nos quitan derechos, utilicemos el día veintinueve un derecho que todavía tenemos: el derecho a la huelga.

Salud y República