Los pasados días 17 y 18 de marzo tuve la oportunidad de impartir un taller de positivado en la Escuela de Arte de Talavera de la Reina.
Me sorprendió gratamente el alto número de asistentes de todas las edades interesados en el positivado fotoquímico y lo único que siento es que el reloj corra tan rápido cuando te lo estás pasando tan bien...
- Chicos, ahora teneis que pensar que esto es un laboratorio fotográfico metido en la pantalla y ahí vamos a realizar todos los procesos rápidamente, sin mancharnos, sin olores y a plena luz del día.
Eran otros tiempos, llenos de promesas pixelográficas, de un futuro prometedor y de la anunciada extinción del "antiguo régimen". Pero pasaron los años, tampoco fue la cosa para tanto :-) y me veo empezando los talleres con algo así:
- Chicos, ahora teneis que pensar que esto es como un Photoshop, pero fuera de la pantalla, donde podreis madurar la imagen, procesarla con sentimiento, todo ello aderezado de inolvidables olores y bajo la luz roja. Esconded vuestros móviles y a disfrutar! ;-)
Y la verdad es que la mayoría de la gente sale entusiasmada por que no solo viven la formación de la imagen de una manera distinta, sino que comprenden muchos de los conceptos que la inmediatez de la fotografía digital, la manejabilidad y automatización de Photoshop dejan pasar por alto y que son sumamente importantes. Muchos de ellos no volverán a pisar un laboratorio en su vida. Otros ya están vaciando de trastos esa habitación que tenían desaprovechada o trasformando un cuarto de baño en labo. Pero tanto unos como otros han visto como se forma una imagen argéntica y todas las fases que ello conlleva a nivel de exposición, diafragma, tiempo, contrastes, virajes...
Como opinión personal, creo que una formación fotográfica completa debe pasar por el laboratorio químico, ya que de momento la fotografía digital actual se basa y se apoya en la fotografía fotoquímica y en todas esas imágenes históricas que en su día salieron de una húmeda cubeta.
Saludos Argénticos,
Rubén Morales.