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La inversión de las tres B (buena, bonita y barata)… y también sencilla: La inversión indexada

Publicado el 28 noviembre 2017 por Ahorrocapital @ahorrocapital
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Del tipo de inversión que te voy hablar a continuación se le conoce de muchas maneras. Gestión pasiva, gestión indexada, inversión en índices, inversión pasiva, inversión boglehead, etc. Puedes quedarte con el término que más te guste, mi preferido es el que aparece en el título: Inversión Indexada. Es como me voy a referir a ella a partir de ahora. Se trata de una estrategia de inversión que cualquier persona que no sepa dónde invertir los ahorros puede poner en marcha sin apenas dificultad. Es la que elegí yo para invertir los míos hace unos años tras sufrir algún que otro batacazo en la Bolsa. Mi objetivo con este artículo es explicarte de manera breve en qué consiste la inversión indexada. O por lo menos, que te pueda servir como introducción a esta efectiva (aunque aburrida, te aviso) forma de inversión.


¿Qué es la inversión indexada? Invertir se puede hacer de dos formas: siendo activo o siendo pasivo. Por una parte están los inversores activos, que son los que emplean su conocimiento y  habilidades para especular. La inmensa mayoría de los que participan en los mercados siguen estrategias de este tipo con la intención de encontrar las mejores oportunidades de inversión, por cierto, algunas de las más absurdas. Pero todas ellas con un objetivo en común: conseguir rentabilidades superiores a las que ofrece el mercado. Por ejemplo, algunos invierten seleccionando acciones de empresas que cotizan con descuento porque consideran que sus negocios gozan de alguna ventaja competitiva. Y otros invierten echando mano de gráficos de cotizaciones trazando sobre ellos infinidad de líneas de tendencia para anticiparse a los movimientos del mercado. Y por otra parte están los inversores pasivos, que son más de comprar y mantener sin complicarse la vida. Los fondos indexados son unas de las herramientas que los inversores pasivos tienen para llevar a cabo sus inversiones. Son fondos de inversión que replican la evolución de un índice bursátil y los hay de todas las formas y tamaños posibles. Existen fondos indexados que imitan la evolución de mercados de renta variable, de renta fija…, y pueden ser de un país en concreto o de una zona geográfica más global, pero todos tienen la misión de igualar las rentabilidades que ofrece un mercado. Cuando un inversor pasivo invierte utilizando fondos indexados entonces surge la inversión indexada. La inversión indexada es “buena” Invertir con fondos indexados y conformarse con la rentabilidad que ofrece el mercado suele ser una decisión inteligente. Por ejemplo, conformarse con la rentabilidad que ha brindado el mercado de renta variable de EEUU a lo largo de los últimos 100 años, una rentabilidad anualizada cercana al 10 % (con reinversión de dividendos y sin tener en cuenta la inflación). Si nos vamos a periodos de tiempo más razonables para una inversión de medio-largo plazo, como por ejemplo de 10 años, no hay mucha diferencia. En los últimos 100 años la rentabilidad media anualizada de todos los periodos posibles de 10 años también está cerca del 10%. Aunque dependiendo del periodo analizado la rentabilidad puede ser más o menos (solo hay tres periodos con rentabilidad negativa), pero por lo general, la rentabilidad anualizada que más se repite está entre el 8% y el 10%. ¿Pero estas rentabilidades entre el 8% y el 10% son buenas o malas? Pues depende. Si crees que tienes la habilidad  (o conoces alguno que la tenga) para batir al mercado de forma consistente quizás te puedan parecer mediocres. Pero eso hay que verlo. Son muy pocos los que lo consiguen, y entre ellos, solo una minoría lo hace de manera consistente (con muy pocas excepciones). Y dar con alguno de éstos es igual de difícil que acertar con la próxima Apple. En el último periodo de 10 años, el 90 % de los gestores de fondos de inversión que invierten de forma activa han quedado por debajo de sus índices de referencia. Dicho de otra manera ¡solo el 10 % de inversores de fondos han conseguido rentabilidades superiores a las que ofrece el mercado! Si profesionales que cuentan con mucha experiencia a sus espaldas y con acceso a las mejores herramientas de inversión no pueden batir al mercado, imagina cual será el resultado de un particular que va al mercado con la intención de especular. La inversión indexada, que simplemente busca obtener las mismas rentabilidades del mercado, es más efectiva que la mayoría de estrategias de inversión activa. La inversión indexada es “bonita” Invertir con fondos indexados es sinónimo de invertir en mercados enteros, mercados con una gran cantidad de empresas que venden productos que nosotros mismos consumimos. Echa un vistazo a las primeras posiciones de tres de los índices bursátiles de renta variable más importantes que existen, los cuales también son referencia para muchos fondos de inversión de gestión activa. MSCI NORTH AMERICA INDEX Apple Microsoft Corp Amazon Facebook Johnson& Johnson MSCI EUROPE INDEX Nestle Hsbc Holdings Novartis Roche British American Tobacco MSCI EMERGING MARKETS INDEX Tencent Samsung Alibaba Taiwan Semiconductor Naspers
Estoy seguro que conoces a muchas de ellas, ¿verdad? Pues invertircon fondos indexados es invertir en estas empresas y en muchísimas más. Significa invertir en la economía globalizada de la que formamos parte y aprovecharse del desarrollo y el progreso económico que siempre se da a largo plazo. Por un lado compramos sus productos, por otro tenemos la oportunidad de recibir parte de sus beneficios. ¿No te parece fantástico este hecho? A mí sí.
La inversión indexada es “barata” Una de las principales razones por las que la inversión indexada es efectiva es porque tiene un coste muy bajo en comparación con otros tipos de inversión. Los fondos indexados tienen un objetivo muy simple, la de imitar a un mercado en concreto. Detrás de ellos no hay ningún equipo de gestores ni de analistas recibiendo cuantiosos salarios por encontrar las mejores oportunidades de inversión. Esta simplicidad se traduce en unos costes bajos (son fondos que tienen un coste alrededor de un 0,30 % anual). Además, sus costes de operativa e impuestos son bastantes menores que los de gestión activa (fondos con costes entre el 1,50 % y el 2,00 % anual) porque la rotación de sus carteras también es muchísimo más baja. Y cuando se trata de invertir hay que tener el coste muy presente. Este dato, al que apenas se le da importancia, es lo que mejor puede predecir la rentabilidad de una inversión. Ni las rentabilidades pasadas ni la bola de Rappel. Mantener los gastos a raya es lo que hace que una inversión buena sea bastante mejor, o que una inversión mala no sea tan mala. Como dice John Bogle, todo lo que pagas de más invirtiendo, es rentabilidad que no obtendrás en el futuro. … pero la inversión indexada es ante todo sencilla La clave para tener éxito invirtiendo es tener un plan bien definido. Acudir al mercado sin él, es ser carne de cañón. Y aun teniendo uno, si la estrategia de inversión es muy compleja, casi que también. La inversión indexada, que ni es enrevesada ni requiere esfuerzo, facilita mucho la tarea de crear uno, y sobre todo seguirlo, que es donde fallan la mayoría de inversores. Lo más “difícil” de este tipo de inversión son las decisiones que se han de tomar para sentar las bases del plan. gestion-pasiva La primera y la más importante es elegir los activos en los que invertir. La decisión de cómo repartir los ahorros entre la renta variable y la renta fija marcará el porvenir de la cartera. Cuanto más inclinada esté hacia la renta variable, se podrán conseguir mejores rentabilidades con el paso del tiempo, pero también serán más volátiles (la posibilidad de sufrir con los grandes mercados bajistas siempre estará presente...) Y cuanto más parte de renta fija tenga la cartera, todo lo contrario, las rentabilidades no serán tan altas pero serán más estables. Digamos que la renta variable es como el acelerador y la renta fija el freno. Elegir los mercados de renta variable y renta fija, y cuánto dinero destinar a cada uno, es otra de las decisiones importantes en el proceso de creación una cartera de inversión indexada. Dentro de cada activo es recomendable diversificar, sobre todo si ocupan una parte importante de la cartera. Los fondos indexados son perfectos para este encargo, fondos de por sí  muy diversificados. Según que épocas unos mercados se comportan mejor que otros, y en otras, al revés. Las rentabilidades se acaban compensando y esto hará que la rentabilidad global de la cartera no sufra variaciones muy bruscas.
Antes de empezar a invertir también es importante establecer cuándo y cómo reajustar la cartera. Con el paso del tiempo su distribución irá cambiando. Si se aleja mucho de la inicial es necesario volver a ella traspasando dinero de unos fondos a otros. Esta técnica se conoce como rebalanceo de la cartera y es útil para seguir el plan de inversión de manera consistente y hacer una gestión pasiva de la cartera sin preocupaciones, sobre todo cuando los mercados se muevan hacia arriba o hacia abajo.  La inversión de las tres B (buena, bonita y barata)… y también sencilla: La inversión indexadaSoy Sergio Yuste, autor del blog sobre inversiones GestionPasiva.com, asesor financiero europeo EFPA,  apasionado de los mercados financieros y es un placer haber escrito hoy para ti como autor invitado. Comparto mis conocimientos con todo aquel que quiera aprender a invertir en bolsa desde cero, rentabilizar los ahorros, mejorar el resultado de sus inversiones o planificar la jubilación. Quiero ayudarte a conseguir la libertad financiera y acercarte a tus sueños.   También te puede interesar:
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