La leyenda de las dos piratas es una novela de aventuras, de duelos al atardecer, de amores imposibles, de intrigas y muertes, de amistades inquebrantables, en un tiempo en que solo el honor lograba dar sentido a la vida.
Ficha del libro: AQUÍ
Hace unos días os hablaba de “Ana” de Roberto Santiago. Una de las mejores novelas que he leído este año sin lugar a dudas y hoy os traigo otra que no se queda atrás.
“La leyenda de las dos piratas”, literalmente, me ha encantado. Una historia de 5 estrellas (o quizás habría que decir 5 calaveras).
He aquí otro autor (autora en este caso) que con su primera novela no ha podido estrenarse mejor, aunque no es un libro que haya visto por los blogs o redes sociales y sinceramente me sorprende un poco. Quizás su temática no sea lo que está más de moda en este momento, un momento donde la novela negra está arrasando y parece que se lleva la palma, pero a veces hay que salir de la rutina y probar otros géneros y en cuanto me tropecé con este libro me apeteció muchísimo leerlo. A pesar de sus casi 1000 páginas, la novela se lee con avidez. El jueves después de comer me puse a ello y cuando me levanté del sofá para cenar me había ventilado la mitad.
“La leyenda de las dos piratas” es una novela que atrapa desde el primer capítulo y que está plagada de personajes de toda índole, pero todos ellos construidos al detalle y con su propio lugar en esta historia. Personajes amables, leales, nobles, valientes, villanos, simpáticos, cínicos. De verdad que hay para todos los gustos y en más de una ocasión desearás ponerte en el lugar de alguno de ellos.
Es una novela llena de aventuras, de batallas, de persecuciones, de travesías y naufragios, de sueños y desengaños, de amor y odio, de esfuerzo, esperanza y de optimismo, es una historia de lealtad, la historia de una amistad a prueba de fuego. Una novela llena de mujeres valientes que no se rinden ni al primer revés, ni al segundo y que saben que su fuerza radica en la unidad que todas ellas forman.
La verdad es que llega un momento mientras lees que parece que cada lección que ellas van aprendiendo cala en uno mismo y te sientes parte de esa tripulación, así que los momentos de batallas, abordajes y luchas, son muy intensos y emocionantes. Si ellas celebran, tú celebras, si ellas sufren, tú sufres y eso es porque las emociones traspasan el papel. Pero lo mejor es ver cómo aprenden de cada palo que reciben, cómo no se resignan a lo que les tocaría aguantar en tierra firme y cómo pelean por lo que quieren, aunque sea desde un barco pirata.
A fe mía que estaré esperando una nueva novela de Maria Vila para hincarle el diente, tenga las páginas que tenga, porque a pesar de su extensión no me hubiera importado lo más mínimo seguir leyendo. Mientras tanto echaré de menos a toda esta tripulación de mujeres durante unos días. Eso seguro…
(Pág. 455) Luchamos por ser libres —dijo—. Por no tener que regresar a un hogar en el que un hombre elija nuestro destino. —Las otras dos mujeres la miraron—. Luchamos por poder vivir sin dar explicaciones, haciendo aquello que también sabemos hacer y que nos está vedado. Luchamos... —Inés miraba el mar, más allá de la costa—, luchamos por no tener que esconder nuestros sentimientos, ni vivir presas... Por obrar y elegir y que solo Dios nos juzgue. Y porque cuando el día de mañana nos sentencien a morir en la horca, sea porque nosotras lo elegimos, y no por los actos de un padre o de un esposo que decidió por nosotras, como si fuéramos una extensión de su persona, una extensión insignificante y prescindible.