La maniobra de la tortuga (Benito Olmo)

Publicado el 12 mayo 2016 por Montse @almaprendida
Datos técnicosTítulo: La maniobra de la tortugaAutor: Benito OlmoEditorial: SumaPrimera edición: 11 de mayo de 2016
SinopsisEmpujado por el infortunio, el irreverente inspector Manuel Bianquetti se ve obligado a aceptar un traslado forzoso a la comisaría de Cádiz, un destino previsiblemente tranquilo que se verá alterado con el hallazgo del cadáver de una joven de dieciséis años. Una muerte violenta que le traerá reminiscencias de un pasado del que no logra desprenderse.A pesar de la oposición de sus superiores, el inspector Bianquetti emprenderá una cruzada solitaria para atrapar al culpable siguiendo el rastro de unas evidencias que podrían no existir más allá de su imaginación. La realidad se va oscureciendo en la medida en la que el lector va devorando páginas al tiempo que participa junto al protagonista en la investigación de un caso cada vez más turbio y escabroso.
AutorBenito Olmo (Cádiz, 1980) ha trabajado como corrector, editor, columnista y negro, y es colaborador de varios medios como la revista Fiat Luxy el portal literario ¡A los libros! Es autor de las novelas Caraballo (2007) y Mil cosas que no te dije antes de perderte (2011), y con ellas bajo el brazo ha recorrido España a través de las diferentes Ferias del libro, lo que le ha permitido llegar a un gran número de lectores.Opinión personalHace unos días recibí un correo de Benito Olmo ofreciéndome leer su libro. Me hablaba como un escritor de los que empiezan, currándose cada línea. Pero una que tiene ya unos años, más conchas que un galápago y una lengua que si me la muerdo enveneno a media humanidad, le respondí con un «¿Quién te ha dado mi nombre?». Y atiné, pero más acierto tuvo el que pensó que esta novela era de las mías, porque es de las que sabes que no vas a poder soltar en cuanto la empiezas.Antes de comenzar a contar mis impresiones, quiero daros un consejo: no os dejéis llevar por las apariencias, porque tras una portada bastante... y un título que tampoco... se esconde una historia adictiva y absorbente, en la que te verás involucrado sin remedio. La he leído sin parar, porque no quería dejarla hasta que todo encajase.La novela se inicia con un prólogo de César Pérez Gellida que es para flipar. Y no porque empiece hablando del caso de la rubia platino, que también, sino porque me imaginaba a César escribiéndolo y pensando: ahora soy yo el que hace lo mismo que hicieron por mí Robinson, Sistiaga y Silva. Pues sí, «chico de Valladolid»: ya eres un grande, has escrito unas líneas muy emotivas, y ten cuidado, porque Bianquetti es una dura competencia para Ramiro. Es más, esta madrugada los imaginaba trabajando juntos, y creo que harían una pareja espectacular.Manuel Bianquetti es un inspector del Cuerpo Nacional de Policía que lleva un año destinado en Cádiz, como castigo por un hecho sucedido en Madrid, del que conoceremos todos los detalles según vayamos avanzando (desde aquí os adelanto que en lugar de «desterrarle» deberían haberle puesto una medalla de esas que el ministro le pone a las vírgenes). Relegado a tareas burocráticas, cuando se entera de la aparición del cadáver de una chica de dieciséis años en un contenedor de la basura, que sus compañeros han detenido al novio y que lo van a culpabilizar de su asesinato, tiene claro que están cometiendo un error y, cual caballero medieval defendiendo a su señora, decide investigar por su cuenta.Paralelamente vamos conociendo a Cristina, una mujer sobreviviente de un matrimonio con un maltratador, y sus miedos y sus angustias al empezar una nueva vida.Una novela policíaca con un protagonista con más tintes del género negro: fumador, bebedor, huraño, solitario, pero con unos principios éticos y morales intachables, que sigue a rajatabla hasta sus últimas consecuencias, pasando por encima de normas y jerarquías, y que lucha por las cosas en las que cree.Policíaca pero con un ritmo de thriller, porque la novela se desarrolla en apenas cuatro días, en los que acompañamos a esta especie de «justiciero vengador» en su cruzada particular por descubrir la verdad sobre el asesinato de Clara Vidal, y conocemos a través de sus ojos algunas ciudades de la provincia de Cádiz. Estructurada en un prólogo, en 51 capítulos y un epílogo (que se desarrolla una semana después), todos con su localización geográfica y temporal para que sepamos en cada momento dónde estamos, utilizando un narrador omnisciente, tiene una trama compacta, muy bien armada, sólida y sin ninguna fisura, con todos los cabos bien cerrados y sin ningún hilo suelto. Y aunque yo soy más de historias que de personajes, Benito ha creado un monstruo (y no hablo de su físico): Bianquetti conquista en su primera aparición, por su personalidad arrolladora y su peculiar carácter, y nos convertimos en sus aliados en la búsqueda de la verdad.Cristina está muy bien perfilada y he empatizado inmediatamente con ella, sentido sus miedos y sus temores, y sufrido sus angustias. Ser una superviviente de un maltrato de años es duro, recuperar la autoestima lo es aún más.Los escenarios muy logrados, con una ambientación que huele salitre, a soledad, a humo de tabaco, a alcohol y a podredumbre. Y a miedo, que es lo peor que se puede sentir.¿Y qué os puedo contar del desenlace? Pues que cuando parece que todo está resuelto, el escritor, con unos giros narrativos dignos de un autor más experimentado, nos va sorprendiendo una y otra vez, hasta que cierra con un final redondo, por lo menos para mí, que no hay nada que me guste más que una venganza o la justicia poética (tendréis que leerlo para saber cuál ha elegido el autor, porque yo no pienso decíroslo).Eso sí, cuando quedaban pocas páginas empecé a maldecir en kswajili, en urdu y en arameo, porque no veía cómo iba a poder conseguirlo sin sacarse un conejo de la chistera, pero lo ha hecho y ha superado con creces todas mis expectativas.Resumiendo, que dice el Maestro: ya había leído de Benito Olmo Mil cosas que no te dije antes de perderte, pero me han «encantizado» en este nuevo registro. Una trama dura pero real, desgraciadamente, muy bien llevada, con una utilización del ordenamiento temporal in media res que nos sitúa en el capítulo 0 en el meollo de la historia, continuando después con un hilo cronológico lineal, para que no perdamos ni un detalle del andamiaje que ha creado, con un ritmo que se va agilizando con cada capítulo, con un estilo cuidado y muy trabajado, y unos personajes, tanto los principales como los secundarios, llenos de matices, porque no todo lo que reluce es oro. Todos merecemos una segunda oportunidad y de nada sirve utilizar la maniobra de la tortuga, porque llega el momento en que hay que tomar decisiones y cuanto antes lo hagamos, mejor. 
Y me da igual que sea como inspector de policía que como huelebraguetas sin licencia, pero quiero seguir leyendo aventuras de Manuel, porque me ha subyugado.


Valoración: 9,5Leído el 12 de mayo de 2016