La "miel" y las abejas

Por Jota_g2 @jota_g2
Vaughn Bryant, director del Laboratorio de Investigación en Palinología de la Universidad de Texas A&M, encontró que la “miel” que se vende en los grandes almacenes, restaurantes, farmacias y otros establecimientos dista mucho de ser miel auténtica.
El estudio consistió en evaluar más de 60 marcas de miel que se comercian en una decena de estados de los Estados Unidos en pequeñas cadenas de abarrotes, supermercados como Wal-Mart y Sam’s Club, farmacias y restaurantes, con resultados sorprendentes: en el caso de las tiendas menores, el 76% de dichos productos no contenían polen; en los grandes almacenes ese porcentaje fue del 77% y en las farmacias y restaurantes (KFC, McDonald’s, etc.) el 100% de los productos examinados no contenía ni rastro de polen.
Por lo regular el método empleado para conseguir esta falsificación es el del “ultra-filtrado”, el cual consiste en calentar la miel a altísimas temperaturas para después pasarla por filtros sumamente finos y al final adulterarla con agua u otras sustancias para tener así más producto para vender.
Por supuesto que en los filtros se queda el polen y con el polen muchas de las propiedades curativas que posee la miel en padecimientos como la anemia, las alergias y las heridas, quedando a cambio únicamente un compuesto azucarado que, de consumirse, traerá más perjuicios que beneficios para la salud corporal.
Ahora toca hablar de las abejas meliferas (las abejas de la miel). No se si os habéis dado cuenta que desde hace ya unos años apenas se ven abejas, me acuerdo que de pequeño las veía por todos los jardines de mi municipio y ahora nada de nada. ¿A qué se debe está desaparición?
En Europa, según el informe de Naciones Unidas, los países más afectados son Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Holanda, España y Reino Unido. En Estados Unidos, la pérdida de colonias de abejas les ha dejado desde 2004 con la menor capacidad polinizadora de los últimos 50 años.
El problema es más importante de lo que parece si no se conoce a estos insectos. Las abejas sirven para mucho más que hacer miel. Su papel como polinizadoras es clave en la naturaleza y en la economía: Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), recuerda que de las cien especies de cultivos que proporcionan el 90% de la comida mundial, más del 70% se polinizan gracias a las abejas.

¿POR QUÉ DESAPARECEN LAS ABEJAS?


 Insecticidas: dos recientes estudios publicados en la revista 'Science' señalan que el uso extendido de los insecticidas neonicotinoides han afectado de forma negativa a las colonias de abejas y abejorros. Estos pesticidas, introducidos a principios de los años noventa del siglo pasado, se han generalizado para el control de plagas en los cultivos de todo el mundo.

Productos químicos: diversos estudios han demostrado que algunas sustancias pueden afectar al sentido de la orientación, la memoria o el metabolismo de las abejas.

Nosema Ceranae: la presencia de este hongo en las colmenas mata a las abejas y favorece otros factores letales para estos insectos, como el ácaro parásito Varroa. Así lo señalaba un estudio de la revista Applied and Environmental Microbiology.

Parásitos: además del mencionado Varroa, otros parásitos, como un pequeño escarabajo que daña las colmenas, causarían más daños que hace décadas.

Contaminación del aire: reduce la potencia de los mensajes químicos que emiten las flores y a las abejas y otros insectos les cuesta más localizarlas, según un estudio de la revista Atmospheric Environment. Sería un círculo vicioso: si no encuentran las flores no comen bien, mientras que las flores no se reproducen al no polinizarse.

Cambio climático: podría agravar la situación de varias formas, como la alteración en el tiempo de floración de las plantas o la cantidad y época de lluvias, que afectaría a la cantidad y calidad del néctar.

Especies invasoras: abejas de otras regiones, como la africana o la asiática, se han introducido en Estados Unidos y Europa, respectivamente, y dañan a las especies autóctonas.

Campos electromagnéticos: las emisiones de postes eléctricos podrían confundir a las abejas.