La permacultura y sus principios de diseño sostenible

Por Ecointeligencia @ecointeligencia

A finales de los 70 se acuñó el concepto de permacultura definido como el diseño sostenible y mantenimiento de ecosistemas productivos, que tienen la diversidad, estabilidad y resistencia de los ecosistemas naturales.

Inicialmente referido a la agricultura adquirió notoriedad gracias a Masanobu Fukuoka en Japón y a Sepp Holzer en Austria. La permacultura toma elementos tanto de la agricultura tradicional sostenible como de las innovaciones modernas.

Los sistemas de permacultura mejoran el rendimiento y reducen el consumo elementos externos, mejoran la calidad del suelo y protegen la biodiversidad

Siendo una de la escuelas en las que se basa la economía circular, la permacultura integra elementos de los sistemas agroforestales (bosque agricultura, cultivos en franjas, protección contra el viento), de la agricultura de conservación (árboles fertilizantes, ausencia de y de compactación de suelos, cubiertas permanentes del suelo), de la agricultura orgánica (insumos orgánicos y reciclaje de nutrientes), y de la agricultura tradicional (infiltración del agua de lluvia).

Poco después, los australianos David Holmgren y Bill Mollison imprimieron al concepto un carácter sistemático, hablando del mismo como una filosofía de trabajo con la naturaleza basada en su observación prolongada y reflexiva, y también aludiendo al mismo como aquella actividad de diseñar paisajes que simulan o imitan los patrones y las relaciones observadas en los ecosistemas naturales.

De los textos de Holmgren se pueden extraer unos principios de diseño sostenible que pueden aplicarse en los procesos que realizamos con el objetivo de hacerlos ecoeficientes y respetuosos con el Planeta.

Veamos cuáles son:

1. Observa e interactúa

Al tomarnos el tiempo de comprometernos con la naturaleza, podemos diseñar soluciones que se adapten a una situación particular

Nos centramos en la observación de la naturaleza con el fin de entender los elementos que componen el sistema en el que estamos trabajando, antes de actuar en él.

Comprender y comprometernos con la situación a la que nos enfrentamos debería llevarnos a una reflexión que nos permita entregar una respuesta adecuada.

2. Captura y almacena los recursos

Al desarrollar sistemas que almacenen recursos cuando son abundantes, podremos usarlos en momentos de necesidad

La fiebre verde que apareció hace unos años se asienta en una sostenibilidad asociada más bien a métodos pasivos, que tienen como objetivo de lograr una verdadera eficiencia.

Sin embargo, más allá de estos métodos la pregunta que deberíamos responder es: ¿cómo entregar la mejor solución posible utilizando la menor cantidad de recursos disponibles?

3. Obtén un rendimiento

Asegúrate de estar recibiendo recompensas verdaderamente útiles como parte del trabajo que estás haciendo

Es recomendable tener la posibilidad de obtener recompensas inmediatas para poder sostenernos.

Los sistemas diseñados deben producir resultados que garanticen la sostenibilidad de la comunidad, midiéndose la productividad en términos de lo que se consigue realmente a partir del esfuerzo invertido.

4. Aplica la autorregulación y acepta la retroalimentación

Se deben desalentar las actividades inapropiadas para asegurar que los sistemas puedan seguir funcionando correctamente

El planeta Tierra es el mayor ejemplo visible de un organismo autorregulado y sujeto a controles de retroalimentación, como el calentamiento global.

Una retroalimentación negativa generalmente tardar en ser visible y las repercusiones de nuestras acciones no son visibles inmediatamente.

5. Usa y valora los recursos y servicios renovables

Si hacemos un mejor uso de la abundancia de la naturaleza, podremos reducir nuestro comportamiento consumista y nuestra dependencia de los recursos no renovables

La energía solar, eólica, hidráulica, geotérmica, biomasa y biocombustibles son buenas opciones para permitir el funcionamiento de nuestras propuestas.

También podemos considerar materiales renovables como el adobe, el corcho, la paja y el bambú que son buenas alternativas si los aplicamos bien. La madera producida a través de técnicas forestales sostenibles también pueden sumarse a esta lista.

6. Produce sin desperdiciar

Valorando y haciendo uso de todos los recursos que están disponibles para nosotros, nada se desperdicia

Utilicemos todos los recursos que tengamos a disposición, evitando el desperdicio de material. Tendemos a malgastar recursos cuando los tenemos en abundancia, pero ¿qué haríamos si no fuera ésta la situación de partida?

7. Diseña desde los patrones a los detalles

Dando un paso atrás, podemos observar patrones en la naturaleza y en la sociedad. Estos pueden ser los pilares de nuestros diseños, incluyendo los detalles a medida que avanzamos

Usemos el ejemplo de la telaraña: cada una de ellas es única, sin embargo, el patrón geométrico de sus anillos en espiral es universal.

8. Integra más que segregar

Al poner los elementos correctos en el lugar correcto, se desarrollan relaciones entre ellos y se apoyan mutuamente

El trabajo en conjunto nos permite llegar a un resultado adecuado con menos esfuerzo, ya que podemos compartir estrategias, comparar puntos de vista, y cuestionar nuestras ideas, evitando realizar el proceso de manera individual y que sería más largo, menos efectivo y sujeto a más errores.

9. Usa soluciones pequeñas y lentas

Los sistemas pequeños y lentos son más fáciles de mantener que los grandes, haciendo un mejor uso de los recursos locales y produciendo resultados más sostenibles

Si nos fijamos en el mantenimiento, cuanto más grande sean las infraestructuras, más recursos y procesos se requieren para preservarlas y evitar su deterioro.

10. Usa y valora la diversidad

La diversidad reduce la vulnerabilidad frente a una variedad de amenazas y se aprovecha de la naturaleza única del medio ambiente en el que habita

Diversificar proporciona un seguro contra las posibles variaciones o alteraciones de nuestro entorno.

11. Usa las fronteras y valora lo marginal

El espacio intermedio es donde ocurren los eventos más interesantes. Generalmente, estos son los elementos más valiosos, diversos y productivos en el sistema

Tendemos a creer que el camino correcto es el que todos recorren, cuando no siempre lo más popular tiene por qué coincidir con la mejor aproximación al problema a resolver.

12. Usa y responde creativamente al cambio

Podemos generar un impacto positivo sobre el cambio inevitable observando cuidadosamente, y luego interviniendo en el momento adecuado

La visión es algo más que ver las cosas como son, también consiste en verlas como serán, intentando comprender el cambio más allá de una proyección lineal.

Si te interesa todo lo relativo a este tema, Holmgren publicó el libro Permaculture: Principles and Pathways Beyond Sustainability en el que proporciona ejemplos de estos principios de diseño sostenible que nos pueden servir de guía a la hora de generar sistemas ecointeligentes. En este sentido, también te puede interesar este articulo sobre la aplicación a la arquitectura de los principios de la permacultura.

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