El 8 de octubre de 2019
Desde la sencillez y de un modo claro y ameno, Juan Alberto González, nos presenta una ponencia sobre la previsión y posibles consecuencias de la “Próxima crisis Financiera”, que contó con una muy buena asistencia de publicó que siguió con gran atención sus explicaciones.
Sumado esto a las subidas de las Bolsas este año, con la volatilidad creciente de las mismas, hace que los analistas hayan diagnosticado una nueva crisis financiera para 2020 que, aunque será distinta a la de 2008 con la caída de Lehman Brothers y sus consecuencias, sí afectará a la actividad económica mundial no poniéndose de acuerdo los analistas sobre si habrá una recesión o se quedará en una más suave desaceleración, pero, en todo caso, será más bien una crisis de iliquidez que puede afectar, todavía más, a la caída, ya existente, de la actividad económica.
La duda sobre si será desaceleración o recesión es lo que provoca más incertidumbre es bueno definir en qué consiste cada una.
En cambio, hablar de recesión es hablar de palabras mayores. En principio una recesión sería una reducción del Producto Interior Bruto. Es decir, la producción, la renta, la riqueza nacional, cae y perdemos poder adquisitivo.
Técnicamente se considera que estamos en recesión cuando el PIB decrece tras dos trimestres de caídas consecutivas. Así que si un mes hay una caída del PIB tampoco significa el fin del mundo. Aunque debe ser una señal de alarma, puede que sólo sea un suceso puntual.
¡GRACIAS!, Juan Alberto por habernos compartido las aportaciones de expertos en materia económica, de un modo tan comprensible para el ciudadano común.