Hasta que en marzo, al publicar la reseña de Nos vemos en el museo, otra novela de género epistolar, fuisteis varios los que me recomendasteis esta obra. Y menos mal que os he hecho caso. Porque la he disfrutado muchísimo. La historia transcurre en 1946 en un Londres que hace solo un año fue destruido por los bombardeos alemanes. Juliet Ashton es una joven escritora que durante la Segunda Guerra Mundial ha publicado una serie de columnas bajo pseudónimo en un periódico y ahora esos artículos se han recopilado en un libro. Conocemos a Juliet mientras está en la gira de presentación. De pronto recibe una carta de Dawsey Adams, un desconocido, que le cuenta que está leyendo un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet. ¿Cómo ha llegado ese libro a Guernsey, un pequeño pueblo de las islas del Canal de la Mancha? Juliet y Dawsey comienzan a cartearse. Él es miembro de la Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey. Le cuenta los orígenes de este peculiar club de lectura durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Pero Dawsey no será el único. Poco a poco, todos los miembros le escriben a Juliet y le cuentan sus historias, cómo vivieron la ocupación, cómo sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, quiénes son su familia, qué aficiones tienen, qué libros les gustan, cuáles son sus autores favoritos... Amelia Maugery, Isola Pribby, John Brooker, Adelaide Addison son solo algunos de los habitantes de Guernsey que le escriben a Juliet. Ella, a su vez, le va transmitiendo lo que ellos le cuentan a su amigo y editor, Sidney Start, y a la hermana de este y amiga suya, Sophie Strachan. Juliet intercambia cartas también con Markham Reynolds, un joven editor de Estados Unidos dispuesto a hacer lo que sea para conquistarla. El personaje que, sin duda, peor me ha caído. Página a página, carta a carta, vamos conociendo a los habitantes de Guernsey. Descubrimos la crudeza de la Segunda Guerra Mundial, la injusticia, la rabia, la impotencia, el hambre, el miedo, la desesperación que tuvieron que sufrir durante la ocupación de los soldados nazis. Pero también conocemos, a través del recuerdo de la ausente pero al mismo tiempo omnipresente Elisabeth McKenna, el lado humano de los soldados alemanes. Tanto los soldados como la población civil tenían miedo, pasaban hambre, estaban rodeados de incertidumbre y tenían que hacer frente a las habladurías, las críticas y los prejuicios que despertaba el colaboracionismo con el enemigo. Junto con el tema de la contienda bélica, otra de las cuestiones muy presentes en el libro es la del mundo editorial, el trabajo de los editores, el de los escritores, la búsqueda de inspiración. Y eso es justo lo que Juliet encuentra en Guernsey. Inspiración para su nueva novela y, sobre todo, para su vida. En un paisaje rural, marítimo, que las autoras describen a la perfección, trasladándonos a esta pequeña isla del Canal de la Mancha, a su puerto, a sus prados, a sus casas, Juliet se sentirá como en casa, rodeada de personajes peculiares, únicos, sencillos, campechanos, cercanos. Gracias a la ambientación y los personajes, ambas maravillosos, las autoras consiguen que nos olvidemos de que estamos leyendo una novela epistolar. Y todo sin una trama como tal, sin grandes acontecimientos ni giros, únicamente con el fluir sencillo, tranquilo, sosegado de los meses. Pero si algo destaca en esta historia es la capacidad de los personajes de transmitir cómo la literatura, los libros, lograron ofrecerles el consuelo que necesitaban para sobrevivir y sobrellevar la ocupación alemana.
Con grandes dosis de humor e ironía, con situaciones y citas realmente divertidas, La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey es una novela deliciosa y entrañable que nos demuestra que hay pocos refugios tan seguros, tan acogedores, tan cálidos y tan reconfortantes como los libros.
Su autora, Mary Ann Shaffer, bibliotecaria, librera y editora, concibió la idea de esta obra cuando visitó Guernsey en 1976. Sin embargo, una enfermedad le impidió terminar de escribirlo, por lo que fue su sobrina, Annie Barrows, la encargada de concluirlo. Por desgracia, Shaffer murió en 2008 sin ver su libro publicado. Aunque yo no la he visto, en 2018 se estrenó la adaptación cinematográfica. Os dejo el tráiler de la película basada en La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey.
Muy bueno