La toxoplasmosis y mi embarazo

Por Treintañeraconhijo
La toxoplasmosis es una infección causada por un parásito unicelular llamado Toxoplasma gondii, y si bien en una persona adulta los síntomas suelen pasar prácticamente desapercibidos el problema esta cuando la infección se produce durante el embarazo o poco antes de este, puesto que el parásito puede atravesar la barrera placentaria pudiendo provocar graves daños al feto.
Así que cuando te quedas embarazada lo primero que te dicen es que tomes unas cuantas medidas de precaución con el fin de evitar contraer la enfermedad:
  1. Evitar comer carnes crudas o poco hechas.
  2. No comer embutidos.
  3. Lavar muy bien los vegetales de las ensaladas con agua con una gota de lejía, y evitar comer ensaladas fuera de casa porque no sabes como las han preparado.
  4. No comer frutas sin pelar.
  5. No comer huevos que no estén cocidos.
  6. No tocar la tierra donde los gatos hayan hecho sus deposiciones y en general evitar tocar la tierra.
Cuando me entere que estaba embarazada era un 20 de Diciembre, justo antes de las navidades, así que me pase todas las navidades sin comer prácticamente nada por miedo al dichoso bichito. Que si no lo he contraído en 32 años también va a ser casualidad que lo vaya a pillar ahora, pero por si acaso… y es que además parece que cuando menos puedes es cuando más te apetece comer de todo.
Pasan las navidades, voy a mi ginecóloga, me hace los primeros análisis y mientras esperamos los resultados me dice todo lo que no podía comer: no comas carne si no esta muy hecha, no comas embutidos…. A buenas horas, después que llevo todas las navidades sin hacerlo.
El día que voy a recoger los resultados de los análisis lo único que me apetecía comer desde hacía una semana era unos huevos fritos, es que me moría por comer unos huevos fritos y mi marido me decía:”pues total, no te queda embarazo ni nada para que te los puedas comer”. Pero, oh, sorpresa, yo ya había pasado la toxoplasmosis ¿cuándo? ni idea, pero eso significaba que ya estaba inmunizada y no podía volver a pasar la enfermedad. Que alegría cuando la ginecóloga me dijo que me podía comer los huevos fritos si quería. Eso si, lo de las navidades no me lo quitaba nadie.
Cuando salimos de la consulta mi marido me dijo que me invitaba a comer los dichosos huevos y el caso es que a mi ya no me apetecían y durante el resto del embarazo que recuerde no tuve ningún otro antojo culinario …debió ser que como ya podía comer de todo.