JR Mora
Miedo da escuchar constantemente eso del avance de la ultraderecha en Europa. Ahora mucha gente ha puesto en el mapa a Finlandia tras saber que las elecciones del pasado domingo pusieron en órbita a un partido xenófobo, antieuropeísta y que rechaza que el país lapón intervenga en ningún tipo de rescate financiero a otros miembros de la UE.
Los ‘Auténticos Finlandeses‘ se antojan como pieza clave para formar el nuevo gobierno de este país de poco más de cinco millones de habitantes. Esto ya puede empezar a plantear algunos problemas a la comunidad europea ya que para aprobar el futuro rescate de Portugal hace falta unanimidad total y absoluta de todos los miembros. En lo que a inmigración se refiere Finlandia tiene la tasa más baja de toda Europa. Vamos, que no hay por donde cogerlo.
El caso finlandés no es el primero ni será el último. La ultraderecha se ha ido instalando poco a poco en los países nórdicos al igual que avanza a pasos agigantados en el centro de Europa o en países como Francia. Y es que la familia Le Pen ha vuelto. Y esto es algo que las democracias europeas deberían empezar a mirarse…
Los altos niveles de paro, el odio hacia el inmigrante, la inflación, los rescates financieros a estados y sistemas bancarios y sobre todo la decepción que la clase política causa entre la ciudadanía está dando pie a que este tipo de movimientos resurjan con más fuerza que nunca. Algo habrá que hacer y me da a mí que esta respuesta no la tienen los políticos. Habrá que mirar más hacia Islandia.