La venganza de los siervos.

Por Nesbana

Recomiendo la lectura de esta obra, como todas las de Julián Casanova por ser una síntesis, que sin hacer grandes aportaciones historiográficas, tiene el acierto de incorporar gran parte de las investigaciones recientes, tras la apertura de los archivos de la URSS. Es, además, una obra políticamente desapasionada pero historiográficamente intensa: no se presta a lógicas partidistas facilonas ni a agradar el oído de ninguna sigla; hace historia, elabora un relato creíble, sencillo y apto para todos los públicos. Algunas de las conclusiones que remarco, que por conocidas, no dejan de ser importantes, son las siguientes: la centralidad de la primera guerra mundial para entender el triunfo de la revolución rusa; la complejidad de las revoluciones rusas, entendidas como un “caleidoscopio”, en palabras de Read; la diversidad de propuestas socialistas en torno a 1917 que acabaron sepultadas tras el triunfo bolchevique; la continuidad represiva entre Lenin y Stalin y la presencia de los elementos del terror en el gobierno del primero, que tuvo su continuación y su expansión creciente en los años treinta; y, finalmente, la imposibilidad de una evolución democrática de los hechos de 1917, que permite deslegitimar los usos políticos interesados que aún hoy se hacen de este hecho que cambió el mundo.