La “verdadera” educación sexual, ¿cuándo hablar de sexo con mis hijos?

Por Corderobeatriz

Este tema es un poco delicado de hablar... ¿pero porqué? No porque el tema sea un tabú, si hasta en las canciones y en las películas y series de TV exponen el sexo de una forma comercial y superficial. Nuestros hijos merecen y necesitan información más asertiva que eso. Y deberá venir de nosotros, para que sea comunicada con amor y respeto.

Primero debemos partir que la "verdadera" educación sexual se enseña con el ejemplo, basada en una sexualidad vivida con responsabilidad y con conceptos reales, no con la versión que limita la sexualidad a una simple expresión física casi animal e instintiva.

Si tenemos las cosas claras, será más fácil explicarlo a nuestros hijos. Sexualidad es la expresión propia de la vida y de nuestras diferencias como hombres y mujeres, es decir, son las formas en que me identifico como mujer y mi esposo como hombre. Lo que no es: solamente tener relaciones sexuales.

Segundo punto: La sexualidad debe ser vista como parte de nuestra esencia humana, y que abarca todas las facetas del hombre, no solo la física. Está ligada a nuestra mente, sentimientos y alma. Es cómo yo me expreso, cómo valoro y cuido mi cuerpo, cómo me comunico por medio de él.

Por otro lado, el amor entre un hombre y una mujer no debe ser visto como algo pecaminoso, sucio o prohibido; sino como algo hermoso que sirve para que dos personas se expresen amor y se manifiesten abiertos a la posibilidad de dar vida. Va mucho más allá del encuentro físico. Es compromiso, generosidad, respeto, autocontrol.

Por lo mismo, puede traer una consecuencia de gran magnitud: crear vida. Por eso se debe ejercer con responsabilidad, y en un ambiente propicio para que esa posibilidad de traer una nueva vida al mundo, se experimente en un entorno familiar.

¿Cuándo hablar de sexo con nuestros hijos?

Hoy, ahora... dependiendo de la edad, así serán los consejos y conceptos que debemos comunicar. Debemos enseñar a nuestros hijos a fortalecer su carácter, para poder moderarse cuando sea el momento.

Con tu ejemplo de padre y madre ya estás educando en sexualidad. Al limitar con amor a tus hijos forjas su carácter y voluntad, eso es educación sexual. Cuando enseñamos el cuido del cuerpo y el pudor, estamos enseñando sobre sexualidad.

Enseñando la diferencia entre hombre y mujer, y su mágica complementariedad. Mostrando con el ejemplo cómo tratar a las damas en casa y cómo respetar la privacidad de todos. Cuando explicas con palabras correctas y claras de dónde vienen los bebés...

Si nosotros nos mostramos abiertos a conversar, a ventilar sus dudas y a dialogar oportunamente y sin juzgar, nuestros hijos no serán presas de la curiosidad. No esperemos a que nuestros hijos reciban de otras fuentes, lo que nosotros somos llamados a enseñarles. Más allá de eso, hablar de sexo con nuestros hijos es nuestro deber y derecho.