La Logia (o Taller) designa una comunidad de Francmasones. Por extensión, el término Logia designa también el templo, en cuyo seno se reúnen los Francmasones.
En logia el ser humano se percibe como microcosmos y ve en el Templo (o, más exactamente, en el "cuadro de la Logia" que resume el simbolismo del Templo) al macrocosmos. Del mismo modo la Logia se vive como micro sociedad.
Las "funciones" de la vida comunitaria, en la Logia, son aquellas que rigen todas las sociedades humanas. S
Dichas funciones se articulan alrededor de la triada fundamental, las tres "facetas" de la actividad de un grupo social: HACER (fabricar, gerenciar), PROTEGER (defender, atender, curar, etc.) y ENSEÑAR (transmitir,animar, etc.).
En una comunidad verdaderamente fraternal esas funciones tienen una utilidad similar. Se apuntalan recíprocamente. Si una de ellas pretende obtener la primacía, deja de existir la fraternidad y la vía iniciática se cierra. Es por eso que en el ritual la dimensión primordial es el tiempo y el orden elegido para llamar al trabajo a los distintos oficiales no implica ningún orden de importancia. Del mismo modo cuando se construye un edificio hay que poner una piedra antes que otra; pero la piedra que es sostenida por otra no es "superior" a la que la sostiene.
La "jerarquía" de las funciones es un término que no corresponde de ninguna manera a su sentido profano. En el mundo profano cuando las funciones se jerarquizan y comienzan a ser remuneradas de modo desigual, aparece el conflicto. El surgimiento del conflicto significa que la comunidad está enferma. En una Logia masónica los oficios son todos igualmente indispensables.
En el seno de una comunidad iniciática y fraternal la humildad y el orgullo forman parte de los metales que no entran en el Templo. Cada uno cumple con sus funciones y "actúa" en un papel según su perspectiva, según sus capacidades particulares y según las demandas de sus hermanos. No existen funciones subalternas. Describiremos aquí cada función desde una perspectiva iniciática y podremos ver con toda claridad que eso es así. Allí donde los papeles son vividos y percibidos como subalternos, es que la perspectiva iniciática está siendo sepultada bajo la visión profana y "administrativa". Es bueno que cada persona no dure demasiado tiempo instalada en una misma función, ya que el principio primordial de la enseñanza es el viaje; pero en cada Logia cada comunidad debe gozar de una total libertad para cambiar los papeles.
En una Logia masónica, independientemente del rito en el cual trabaje, las funciones se distribuyen de tal modo que si una sola de ellas está mal atendida la comunidad no puede florecer. Por el contrario, si todos los oficiales sin excepción viven bien sus papeles, entonces puede decirse que la Logia está funcionando como una comunidad ideal y como nosotros los Francmasones vemos en la Logia la prefiguración de la humanidad futura, tenemos que comenzar a actuar de manera que dicha prefiguración esté a la altura de las expectativas de los mejores entre los seres humanos.
Transcrito del libro de Daniel Beresniak titulada "Los Oficios y los Oficiales de la Logia"