La Vida debe Saber Bien – Suchard Oreo

Publicado el 25 diciembre 2014 por César César Del Campo De Acuña @Cincodayscom

La vida debe saber bien…Por César del Campo de Acuña

Hoy Degustamos: Suchard Oreo

¡Feliz Navidad! Amigos de la manduca y el buen comer, glotones, apasionados del meneo bigotudo, carpantas de la gollería, aficionados al banquete y al banquito, pantagruélicos comensales, pertinaces devoradores y amantes confesos de la buena cocina y el buen yantar, sena bienvenidos una vez más a La vida debe saber bien, la sección de www.cincodays.com en la que, como si me tratara de un hambriento conejillo de indias enfrento mi paladar a toda suerte de productos encontrados en ese paraíso multicolor que son los pasillos de los mercados, súper mercados e hipermercados. En mi constante búsqueda de nuevos productos, siempre estoy atento a cualquier cosa que se mezcle, se enraicé y tenga una aventura gastronomica con las galletas Oreo (unas galletas que al parecer, según unos estudios que parecen pagados por una empresa rival, son igual de adictivas que la cocaína y la morfina) y fíjense que no me había percatado hasta hace bien poco de la fusión (debido fundamentalmente a que no soy muy amigo de los dulces navideños) entre el turrón de chocolate Suchard y las citadas galletas.

El caso es que, como han podido comprobar con anterioridad, me gustan mucho las Oreo (especialmente las Oreo con mantequilla de cacahuete), a fin de cuentas hasta la fecha ha sido el único producto que ha repetido en esta sección (como pueden ver aquí y aquí) y aunque, como ya he comentado en este mismo articulo, no me gustan mucho los turrones, siempre he podido decir que el Suchard es mi preferido entre la esperpéntica variedad turronera que asalta los pasillos durante el mes de diciembre (los turrones con imaginación de Lacasa son un buen ejemplo de esto ultimo que les decía) y claro si entre ellos me encuentro una tableta de Suchard Oreo, no puedo hacer otra cosa que comprarla, llevármela a casa, zapiñarmela como el que se jala un bol de panchitos (gracias Homer) para terminar sintiéndome culpable cuando paso por el espejo. Lo primero que te llega una vez retiras el envoltorio es una bofetada etérea que te dice: “hay Suchard, ergo es navidad…so cateto”. Si, ahí esta… el aroma de Suchard de toda la vida, el de siempre, el que huele a chocolate que tira “pa tras”, el que te devuelve todas esas imágenes de anuncios de turrones (o navideños) que tu memoria ha ido absorbiendo durante años (si son de la generación Edu…saben que van a tener grabado a ese niño felicitando las pascuas de-por-vida) y sobre todo el que te dice: el 1 de enero al gimnasio so jabalí.

Bueno, le das el primer tiento y es la textura de siempre (supongo que el chocolatillo al que el famoso villancico hace referencia es al de Suchard) pero sin el arroz inflado. En lugar del cereal nos encontramos con pedazos de Oreos machacadas (de la crema/nata ni rastro) de buen tamaño y aunque les parezca mentira, ¡si!, saben a Oreo. El conjunto sabe bien, aunque empalaga por ese regusto a: “en el fondo el Suchard no es una tableta de chocolate” que todos conocemos y adoramos. Por otro lado, tienes la sensación de que se trata de un producto tan azucarado que a cada mordico que das te da la sensación de que dentro de poco tu dentista te va a recibir con las manos abiertas que asusta (y mucho). Como invento, no esta nada mal de sabor (y el precio tirado oigan) asique merece la pena probarlo. ¿Va a sustituir al Suchard clásico o a los turrones de siempre? Evidentemente no, pero este Tag Team (si les gustan las Oreo) merece la pena al menos ser probado debido fundamentalmente a dos cosas: 1) Solo esta a la venta durante esta época del año y 2) Nunca sabes cuando Suchard y Oreo se enemistaran y harán desaparecer el producto.

“Enlorzante” al máximo. Empalagoso como el solo. Dulce como un kilo de azúcar. Pero su precio, el hecho de que nunca esta de más probar turrones estrambóticos y las Oreo me empujan a recomendar este producto lo suficiente como para creer firmemente que si les gustan las Oreo al menos una tableta de este turrón debería caer en estas fiestas si o si.

Puntuación:

 

Tres cucharas sobre cinco.

Combinaciones/Recetas:

  • Lo cierto es que no se me ha ocurrido ninguna. No creo que, en general a los turrones (y menos a los de chocolate) les siente bien nada, pero por probar, si cortan lascas muy finas, las ponen entre dos galletas maría y lo calientan un poquito tendrán un delicioso y pringoso sándwich navideño. Vasito de leche y a ponerse echo todo un Papa Noel de tomo y lomo.

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