La villa de las telas

Publicado el 03 abril 2018 por Aleon @Aleonpizarro
de Anne Jacobs.

Título: La villa de las telasAutora: Anne JacobsEditorial: Plaza y Janés, 2018Páginas: 624
SINOPSIS.
Una mansión.Una poderosa familia.Un oscuro secreto.
El destino de una familia en tiempos convulsos y un amor que todo lo vence.
Augsburgo, 1913. La joven Marie entra a trabajar en la cocina de la impresionante villa de los Melzer, una rica familia dedicada a la industria textil. Mientras Marie, una pobre chica proveniente de un orfanato, lucha por abrirse paso entre los criados, los Melzer esperan con ansia el comienzo de la nueva temporada invernal de baile, momento en el que se presentará en sociedad la bella Katharina. Solo Paul, el heredero, permanece ajeno al bullicio, pues prefiere su vida de estudiante en Múnich. Hasta que conoce a Marie...
IMPRESIÓN PERSONAL.
Me gustan las sagas familiares, sobre todo aquellas que se suelen desarrollar en dos momentos temporales distantes en el tiempo, donde los secretos familiares se suelen ir desentrañando en el tiempo más cercano con la dificultad de que los secretos suelen pertenecer a un pasado en el que apenas existen ya testigos y muchos de ellos, ocultan la verdad. La villa de las telas es el primer libro de una serie y es una saga familiar, con lo cual tiene los ingredientes necesarios para que me gustara. Sin embargo, aunque me ha gustado y me ha resultado entretenida, lo cierto es que sus personajes me han resultado muy planos y ninguno de ellos me ha provocado ninguna emoción y los que pasáis por aquí habitualmente, sabéis que para mi la emoción que provocan las personas protagonistas y la emoción de lo que les pasa es imprescindible para que mi valoración sea más alta.
En La villa de las telas conocemos a Marie Hofgartner, una chica recién llegada procedente de un orfanato que pasa a ser ayudante de cocina, el puesto más bajo de todos los que hay entre la servidumbre. La verdad es que al principio hubiera parecido que Marie, por su comportamiento inicial iba a ser "guerrillera" y rebelde, pero lo cierto es que la he visto nadando continuamente en la contradicción y jugando un papel que me ha descolocado más de una vez a pesar de que muy pronto conoce de sus orígenes y tiene motivos más que sobrados para comportarse de otra manera. Lo cierto es que no ha llegado emocionarme en ningún momento, ni su pasado ni el de sus progenitores, seguramente porque la autora pasa muy por encima por toda su vida y no nos cuenta de ella nada concreto que pueda llegar a hacerte más sensible a su situación. Sabemos que lo ha pasado mal en el orfanato, pero nadie nos cuenta nunca nada concreto que le haya pasado allí como para que podamos medir la profundidad de su desgracia. Todo se cuenta de modo muy superficial y lo mismo me ocurre con el resto de personajes y sus vidas. Muchos personajes pero ninguno se trata en profundidad, salvo quizás a las hermanas Katherina y Elizabeth Melzer, que son descritas por sus acciones de una forma más concreta, seguramente para que nos identifiquemos mejor con la más noble y no empaticemos nada con la más envidiosa. Las dos excesivamente estereotipadas.
Algo parecido me ha pasado con la ambientación. Creo que a pesar de sus seiscientas y pico de páginas, apenas se profundiza ni en la época en que se desarrolla (1913-14), en una Alemania pre-bélica, donde hay agitación social y política en cada esquina, algo que apenas se menciona de pasada y se liquida en pocas páginas con el suceso que ocurre en un momento dado en la fábrica de telas del señor Melzer con la escasa revuelta que provocan un día los trabajadores/as y el accidente que allí ocurre. Tampoco he encontrado apenas nada del proceso de fabricación de los tejidos, algo que me llamaba mucho la atención cuando comencé la lectura. El libro nos cuenta los problemas que existen con la maquinaria, una maquinaria que fue inventada por una persona y el actual dueño no ha sido capaz de encontrar a alguien que pudiera arreglarlas en condiciones y mejorarlas para evitar que muchas veces estén paradas. Pero sobre el proceso de producción, sus fuentes de entrada, sus mercados y el meollo del negocio apenas se nos relata nada y son cuestiones que mi personalmente me encanta conocer. Por poner un ejemplo comparativo con Lucinda Riley, una autora a la que se nombre para dar publicidad a este libro, en cualquiera de sus libros de las siete hermanas acabamos conociendo en detalle cada una de las actividades de otro tiempo que acontece a las familias de cada una de las hermanas (el mundo de las perlas, la música, la pintura o la arquitectura, etc...) aparte de la cultura que las rodea en cada momento. A mi todo eso me ha faltado, más allá del tipo de vida diario de la propia familia y de sus criados.
En definitiva, La villa de las telas me ha resultado una lectura entretenida y ligera, que se lee muy rápido porque apenas pasa por encima sobre todos los elementos que yo, al menos, considero imprescindibles para que me llegue a emocionar y a calarme como otras lecturas similares.