La vuelta a españa no es para cualquiera

Por Elpedalnoticias.com

La Vuelta a España se caracteriza desde hace un tiempo por la espectacularidad de sus puertos de montaña, las escasas etapas llanas o de transición y jornadas contra el crono que incluyen importantes escaladas. Además, es la última gran ronda del calendario ciclista anual, por tanto los pedalistas llegan con muchos kilómetros encima. Todo un atractivo para los escaladores y, en ocasiones, algo que aleja a embaladores y rodadores, e incluso a ciclistas de montaña que se han exprimido al máximo en competiciones anteriores.

Eso es la Vuelta: calores extenuantes del sur peninsular, primeros fríos en los Pirineos, mucha montaña y pocas etapas de descanso, todo en las orillas del final de temporada. Con el aliciente, además, de que para muchos españoles y colombianos, expertos en las cimas, es el objetivo prioritario del año.

Por lo dicho, la Vuelta no es para cualquiera. Promediando la edición 2013, habían abandonado ciclistas de la talla de Philippe Gilbert (BMC), Tony Martin (Omega Pharma-Quick Step), Luis León Sánchez (Belkin) e Ivan Basso (Cannondale). Sólo algunos de los más de treinta que dejaron la competición antes de la etapa 16, quedando en carrera unos 150 pedalistas. Para entonces sólo tres equipos tenían sus filas completas (Euskaltel-Euskadi, Lampre-Merida y Sky) mientras otros dos conservaban menos de cuatro corredores (Lotto-Belisol y Vacansoleil).

Uno de los casos emblemáticos del 2013 fue Ivan Basso. El escalador italiano de 35 años (ganador del Giro d’Italia en 2006 y 2010) sugería buena forma en los últimos tiempos e incluso se mantuvo entre los favoritos de la Vuelta 2013 hasta que tuvo que abandonar tras una hipotermia en la etapa 14 (que contó con cuatro puertos de categorías 1, 2 y especial, y sobre todo, meteorología pirineica adversa).

Mientras el teórico embalador del Cannondale, Daniele Ratto, coronaba para sorpresa de todos Collada de la Gallina, llevándose la victoria de etapa; Basso comentaba sus pesares a la prensa. Tras comenzar la jornada como el 7mo. mejor de la clasificación general, en el descenso de Envalira puso pie a tierra y abandonó la competición.

“Es el día más triste de mi carrera, es un gran golpe” comentó el italiano. “Me sentía bien y estaba convencido de que podía hacer algo en la Vuelta (…) no creo en la suerte o el destino, pero creo que esta temporada ha sido terrible para mí” (según recoge Cycling News).

La fuga de Ratto era, en principio, para que el Cannondale pudiera preparar sin exigencias un ataque de Basso en los últimos kilómetros de la jornada. Sin embargo, la lluvia y el frío batieron al líder de filas.

“Cuando me detuve, necesité de tres o cuatro personas para bajarme de la bicicleta. Estaba confundido y perdido”. Sensaciones similares a las que manifestó Alejandro Valverde (Movistar) y que motivaron el abandono de Luis León Sánchez, tras una caída.

La Vuelta no es para cualquiera. Incluso el campeón vigente, Alberto Contador (Saxo-Tinkoff), desistió de defender la corona. Como decíamos hace unos días, su diseño pleno de montañas e irregulares valles pasa factura hasta a los mejores del pelotón internacional. La primera jornada en los Pirineos cobró un alto costo: uno de los pedalistas más importantes de Italia. No obstante, aún queda Aramón Formigal, Peña Cabarga y nada menos que el Angliru, empinada antesala de Madrid.

El último en salir, que apague la luz. Así es la gran ronda ibérica.