El oro es mujer en los Juegos Olimpicos de Invierno de Corea, donde las tre medallas más importantes fueran ganadas por tre mujeres, Sofia Goggia, triunfadora en el descenso libre y Michela Moioli en la gara de Cross de Snowboard, Arianna Fontana, en la gara de 500 metres de Short-Track y propio ella se convertió en la atleta más premiada en la historia de Short-Track.
No solo oro. Seis medallas de las diez que constituyen en balance definitivo de la delegación olimpica italiana, tienen un sentido "rosado", porqué Federica Brignone con su medalla de bronce en el eslalon gigante levantó el orgullo italiano en el esquí alpino desde mucho tiempo huérfano de campeones como Alberto Tomba y Deborah Compagnoni y pobre de podios en el sector masculino totalmente en crisis en todas las especialidades.
Arianna Fontana ganó tre medallas, cada una de metal diferente y juntos con la medalla de bronce, la ultima de estos Juegos para Italia, llevó a su equipo de Short-Track femenino en la victoria de la medalla de plata en la gara de carrera de relevos de 3.000 metros femenino y hay también la huella de las mujeres en el bronce de la carrera de revelos de Biatlón con Lisa Vittozzi (que habría merecido más gloria en sus competeciones individuales) y Dorothea Wierer juntos a Dominik Windisch y Lukas Hofer.
Italia cierre su Juegos al duodécimo lugar en el medallero gracias a la contribución importante aunque pequeña de los atletas masculinos, particularmente Dominik Windisch que ganó la primera medalla olimpica italiana (la menos esperada) en la gara de 10km de Biatlón, Federico Pellegrino, el salvador del fracaso del equipo de esquí nórdico (donde Italia tenía el liderazo mundial en los años noventa) y Nicola Tumolero, bronce en el patinaje de velocidad.
Estos son los protaganostas de un mundo confinado en un interés temporal limitado cada cuatro años en espera de los Juegos Olimpicos, sin los grandes inversiones de cadenas televisivas, sponsor y recursos económicos, donde el profesionalismo solo está presente en el esquí alpino gracias a las fuerzas armadas (carabineros y Guardia di Finanza) y en un escenario muy pequeño, si se piensa que todos los ganadores vienen de Lombardia, Veneto o Trentino Alto-Adige.