El FBI encuentra una tapa de olla a presión en una azotea de un edificio cercano al lugar del atentado contra el maratón.
Triste uso que se le da a un aparato tan milagroso como útil. Recuerdo que una olla como la del atentado usaba mi madre en casa para preparar unas excelentes alubias de esas que te quitan el aliento.
Hasta hace bien poco seguía regalándonos el paladar en su nuevo destino, la casa del pueblo, lugar de retiro al que fue llevada cuando la sustituyó una futurista Worverk, hasta con cambio automático.
Buen provecho.
Salud y Suierte!