¿Lawrence Frank es el único culpable?

Publicado el 17 diciembre 2009 por Pirrimarzon


No me convence. Siempre se tensa y se rompe la cuerda por el filamento más débil, el entrenador, cuando lleva años comprobando que es un técnico de plena confianza. El despido de Byron Scott abrió de nuevo la veda de caza de entrenadores en entredicho, véase Lawrence Frank, y pueden seguir rodando cabezas, véase Jay Triano (Raptors), o los otrora entrenadorísimos Mike D'Antoni (Knicks) y Flip Saunders (Wizards).


Es obvio que cuando un equipo comienza un campeonato tan exigente como la NBA con un balance tan negativo como los Nets este año - 0 de 17 - existe un componente psicológico indisociable de la calidad técnica de los jugadores. Es decir: pueden ser no muy buenos, pero hay algo que los hace aún peores. En este caso de hecho, no creo que cumplan siquiera la primera premisa. El abanico de jóvenes talentos que acaparan los Nets tras su reestructuración post-tripleta de lujo (Kidd, Carter, Jefferson) es interesante. Brook Lopez, Devin Harris o Courtney Lee no me parecen en absoluto jugadores desdeñables. En cierto modo me recuerdan al síndrome Grizzly de la etapa de Pau Gasol. Individualmente muy buenos - Jason Williams, Mike Miller, Rudy Gay, el propio Pau Gasol - pero no encuentran en el oficio colectivo su modus vivendi. ¿Traspaso a la vista? Bienvenido sea. Seguro que vaya a donde vaya, obtendré mayor respeto y mejores resultados.


¿Lesiones? Haberlas haylas, pero para eso se diseña una plantilla de 15 jugadores. ¿Pretenden hacernos creer que sólo hay 5 tipos competitivos y los demás van de comparsa? En otra ocasión, oiga. Y si fuera así, también fallo suyo, por no aprender de los que realmente saben jugar en equipo. Equipo? What's that? Are you kidding me? Y tanto que te kido, por no aprender, muchacho.


Eso sí. Nadie repara en el hecho de que una plantilla de nivel profesional está confeccionada por el GM en primera instancia, figura intocable del baloncesto NBA - hasta que el vaso de la paciencia del presidente se colma, que suele ser tras un par o tres años desastrosos - y que tan en entredicho queda de cara al aficionado. Desde luego, si en España hay 40 millones de entrenadores, en EEUU habrá sus 300 millones, millón arriba millón abajo, con sus consiguientes juegos de plantillas, traspasos, apaños económicos y fiestas de guardar. Menudo galimatías. Alguien tiene que pararse a pensar, ¿no? ¿Siempre falla el técnico? ¿Quién juzga al juez?


No, no existen varitas mágicas, y el sustituto de Frank, Tom Barrise, hará lo que pueda, pero a estas alturas no existen los milagros. Derrota frente a Lakers, y arreando que es gerundio. Me duele por los Nets, que me caen de cine, y por un amigo aficionado de New Jersey - ¡saludos, Endika! - y ¿por qué no decirlo? Porque la banda Bon Jovi es de allí... ¡Toma cuña musical!


Os dejo un tema dedicado a estos Nets, que ahora lo necesitan: