Si hay alguien que ha sabido construir historias intimistas en torno a la música y su capacidad para acariciar el alma, ese sin duda es John Carney. El artífice de las encantadoras Once, Begin Again y Sing Street, regresa con una película llena de carisma que funciona como representación del sueño profesional que nunca fue y a su vez desentrañar los entresijos de la industria musical pop contemporánea a través del impacto de una buena balada en el momento adecuado y su impacto comercial. Porque a veces una sola canción es capaz de cambiar vidas.
El siempre encantador Paul Rudd – poseedor de una de las sonrisas más agradables del séptimo arte – interpreta a Rick, un cantante de bodas venido a menos, que siempre soñó con triunfar en la música y que un buen día, de la forma más casual posible, conoce Danny, una estrella internacional de una popular boyband, que ahora reconduce su carrera en solitario y que es interpretado por un carismático Nick Jonas, en lo que a grandes rasgos podría ser una versión de sí mismo. Tras conocerse en la boda de una amiga común, ambos cantantes pasan una noche tocando y componiendo música en la que Rick le enseña una canción en la que lleva trabajando años, pero cuál es su sorpresa cuando unos pocos meses después ve cómo Danny ha lanzado la canción como suya y se convierte meteóricamente en un éxito internacional que acaba por redefinir su carrera, mientras Rick literalmente no llega a final de mes.
Letras robadas es la historia del trabajo y la dedicación, del amor al arte y de unos sueños inalcanzables que pueden acabar por frustrar tu vida y hacerte perder la cabeza, cuando en realidad lo más importante lo tenías desde el principio, solo que los focos del éxito te impedían verlo con claridad. John Carney conoce como nadie el poder de la música y compone en Letras robadas otra sinfonía casi perfecta, que representa la banda sonora de Rick y de todos esos artistas que siempre han soñado con poder cantar sus canciones y emocionar al público en cada rincón del planeta. La nueva película musical de Carney ratifica su delicadeza y su buen gusto musical, además de servir como excusa para que Nick Jonas regrese a la interpretación, algo que después de todo nunca se le dio nada mal y que aquí rivaliza en carisma y valía como cantante con Paul Rudd, al que parece que todo se le da igual de bien.
En la misma línea de aquella simpática comedia romántica musical Tu la letra y yo la música, Letras robadas recupera ese tipo de historias sobre la fama y el precio del éxito que eran mucho más a comunes a principios de los dosmiles que en la actualidad, en la que contra todo pronóstico supone un soplo de aire fresco. Pese a que no es la mejor película del bueno de John Carnye (honestamente el listo está bien alto) ésta agradable cinta encaja perfectamente en su musical filmografía y encantará a todos aquellos millennials que crecieron adorando a boybands como los Backstreet Boys, Take That y por supuesto a los Jonas Brothers, una banda icónica que independientemente de la edad con la que te pillase, seguro que te marcó.
Letras robadas es una bonita película que sabe hablar a su público a través de la canciones y nos recuerda que el poder de la música y de una buena balada está por encima de prácticamente todo. Y si eso no fuese ya suficiente, ver a Paul Rudd y a Nick Jonas es un reclamo y un deleite más que suficiente.
Título original: Power Ballad Director: John Carney Guión: John Carney, Peter McDonald Fotografía: Yaron Orbach Música: John Carney, Gary Clark Reparto: Paul Rudd, Nick Jonas, Naoimh Whelton, Havana Rose Liu, Jack Reynor, Rory Keenan, Peter McDonald, Keith McErlean, Sophie Vavasseur, Paul Reid, Juliette Crosbie, Robert Mitchell, Kelly Thornton, Marcella Plunkett, Mae Higgins Distribuidora: Diamond Films Fecha de estreno: 26/06/2026