Nunca no compartiendo un resumen de mis historias por acá. Si estuvieron visitando este espacio en estos dos meses (o en todo el año) saben que en el Julio se rompió todo (con la inmensidad que puede llegar a abarcar el todo, entiendan que es literal y es bastante). Entre el todo que rompimos se encontraba la cámara de mi celular y como soy la reina del drama cuando de pertenencias perdidas se trata, en un principio pensé que me iba a morir o peor, me iba a convertir en uno de esos ermitaños raros sin redes sociales (se imaginan? el horror), pero después de pensarlo un poco entendi que era mi oportunidad para ser un poco más yo y menos en que carajo me convertí y salir más con la cámara como hice siempre (antes de la sensación de inseguridad). Empece a llenar mis historias con estas fotos y repentinamente un día mi cámara del celular, así como quien no quiere la cosa, volvió a funcionar. Y pude llenar este post de momentos random de los últimos dos meses como hago siempre.