"Lo importante no es que cada vez haya más tiendas de comercio justo, sino que cada vez exista menos comercio injusto"

Publicado el 27 julio 2010 por Comerciojustoes

A nuestra compañera Marta de Cáritas Badajoz, responsable del programa de comercio justo, le han hecho una entrevista en el y la reproducimos aquí para veas un poquito el trabajo que se está haciendo desde Cáritas en esa parte de españa a favor del Comercio Justo


-¿De dónde proceden los productos que Cáritas pone a la venta? -Se habla mucho de comercio justo. ¿Pero qué es realmente?
El comercio justo es una alternativa al comercio tradicional, por no decir que es una alternativa al comercio injusto. Esto no es una hucha en la que echas una ayuda, aquí lo que haces es comprar a los productores de los países subdesarrollados unos artículos, y con eso consiguen desarrollarse

En nuestro caso, los traemos a través de importadoras que compran los productos ya elaborados o que traen la materia prima y terminan el proceso aquí. Eso ocurre con el café, que viene en grano y se tuesta y envasa en España. Por eso a veces el código de barras es español.

-¿Qué parte del precio de venta al público percibe el productor?

En el comercio tradicional, el 70% del dinero se lo lleva la marca, mientras que en el comercio justo más de la mitad del dinero va al productor y con el 30% restante se costea el proceso de producción, la gestión por parte de la ONG... pero no se lo llevan los intermediarios.


Hay varias organizaciones que controlan a las importadoras. El sello FLO, por ejemplo, pertenece a una organización que certifica que es comercio justo. Eso quiere decir que en la producción no han trabajado niños, que hay igualdad entre el hombre y la mujer, que no hay discriminación por motivos de raza o religión... Y eso no se controla una vez y se olvida, sino que la supervisión es continua.


En alimentación hay chocolate, café, jabón, mermelada...


Igual un artículo de comercio justo cuesta 10 céntimos más. Aunque en otros casos ocurre al revés. Pero no sólo hay alimentación, también existe artesanía, bisutería, textil...

Porque se le ha pagado justamente al productor. Además, no es lo mismo traer grandes cargamentos que cantidades pequeñas. Eso también encarece.

-Cada día hay más personas concienciadas sobre la necesidad de comprar en la red de comercio justo, pero se quejan de que no hay un lugar donde se pueda realizar la compra del mes.

La variedad está creciendo. En la tienda de Zafra (Espacio solidario. Calle Santa Clara, 6 A. Teléfono 680 43 56 96) se puede comprar arroz y pasta, que son productos básicos, y luego hay alimentos como la piña enlatada. Lógicamente no se puede vender carne o pescado, pero las cosas no perecederas sí están allí.

Además de la tienda de Zafra, que está en la calle Santa Clara, hay otros dos puntos de venta: uno está en la sede de Cáritas Diocesana en Badajoz (Avda. Antonio Masa Campos, 13. Teléfono 924 23 11 57), y el otro en Villanueva de la Serena (Parroquia de la Santa Cruz. Plaza Don Sebastián Martín Murillo. Teléfono 924 84 26 23). En Villanueva incluso salen a la calle con un tenderete cuando hay mercadillo.

-Además de los puntos de venta de Cáritas, ¿hay otras tiendas?

En Badajoz está la Casa del Sol, que no tiene nada que ver con Cáritas, y en Carrefour se vende un cacao soluble de Intermón. Que yo sepa, no hay nada más.

Nosotros no movemos productos en cantidad, pero tampoco es un comercio simbólico.

-En su caso, ¿qué siente cuando compra productos que no son del comercio justo?

Yo ya no compro a gusto. Te sientes supermal, pero ser coherente al 100% es imposible. Cuando uno sabe que las zapatillas de marca que se anuncian en la tele son cosidas por niños de 7 años porque sus manos son más pequeñas y caben dentro del calzado, llega a la conclusión de que las cosas tienen que cambiar. En mi caso intento ser coherente no comprando las cosas del comercio injusto y también intento sensibilizar. No basta con comprar comercio justo, hay que trabajar en la sensibilización.


Cada vez se están importando más productos a través de las Cáritas de otros países. En nuestro caso estamos en contacto con Lolo, un misionero extremeño que está en Perú. Allí hay unas plantaciones de café y desde Zafra estamos apoyando un proyecto para que el producto llegue directamente.

-¿Qué debe ocurrir para que el comercio tradicional se rija por criterios de justicia?
Lo ideal es presionar desde abajo hacia arriba. Lo importante no es que cada vez haya más tiendas de comercio justo, sino que cada vez exista menos comercio injusto. Sabemos, por ejemplo, que un par de zapatillas de una marca conocidísima que cuesta 100 euros en el mercado sólo vale un euro fabricarla y que al niño que la hace sólo le dan un céntimo. El resto del dinero se lo lleva el famoso que sale en la tele anunciándola, el que le pone la marca, el intermediario... Eso es lo mismo que pasa aquí con el aceite y el tomate: el agricultor no se lleva nada comparado con lo que cuesta el producto en el supermercado. La diferencia es que en España se puede denunciar la injusticia y hay sindicatos que defienden al trabajador, mientras que en los países del sur nadie puede hacer esa denuncia que es justa.