Pero hay que pensar si los países de América del Sur, estaremos realmente preparados para la llegada de esta enfermedad, en teorías algo conspirativas, se asume que nos consumirá el caos y el temor, por un repentino aumento del virus en nuestras regiones.
Sin dejar de lado, solemos ser una cultura muy cercana, es decir, se suele dar muchos besos en las mejillas y abrazos para saludar, y en el ámbito formal, solemos estrechar mucho las manos; sería inevitable con estas costumbres la propagación inminente del covid-19.
Muchos medios de comunicación, cuando estaba el virus solo localizado en China, hacían propagandas algo negativas sobre este país, con el interés oculto de afectarlo, además provocaron ciertos sentimientos de xenofobia, los cuales no son para nada justificables contra un país que posee muchas bondades y hemos heredado de ellos grandes cosas e inventos.
Ahora que el virus ha llegado a nuestros territorios, los medios de comunicación masivo han cambiado de planes, ahora quieren enfocar el virus como una simple gripe más que “podemos curar con Paracetamol”, si fuera tan sencillo como lo expresan, ¿Por qué no enviar toneladas de Paracetamol a nuestros hermanos del continente asiático?.
El peligro del virus radica en el estado de salud de las personas que se puedan infectar y puede ser mortal, las personas más vulnerables son las mayores a los 60 años y que padezcan enfermedades ya preexistentes, pero existen casos ya documentados en donde las personas en estas condiciones han logrado recuperarse, siendo una buena noticia para la lucha contra el covid-19.
Una de las barreras naturales que hasta ahora cuenta un país como Venezuela es ¿quién es el valiente que, viniendo del exterior, quiera venir precisamente a un país con una situación social, política y económica tan inestable?, esperemos que las personas potenciales a visitar Venezuela o no vengan contagiadas, o simplemente no visiten a este noble país con tantas carencias, para que no sufran una verdadera crisis.