Está muy extendido esta expresión, pero si nos fijamos, cuando se fracasa, automáticamente se dice ‘yo lo intenté‘ como la primera disculpa, acompañando a que debido a imponderables no se ha podido realizar la tarea inicialmente encomendada de forma correcta.
Y es que en nada se parece la actitud que está detrás de las respuestas ‘lo voy a intentar…‘ con la que hay detrás de las respuestas ‘lo voy a hacer‘.
‘Lo voy a intentar….’ son palabras que generan una falsa actitud tanto en el que las pronuncia como en el que las escucha.
Quien dice “voy a tratar (o intentar)…” se está dando permiso para poder fallar. Pase lo que pase, siempre se puede afirmar que “lo intentaron”.
Las personas que oyen “Voy a tratar….“, no se dan cuenta que realmente piensan que hay una posibilidad remota de que el que lo dice tenga éxito.
Las personas que real y verdaderamente alcanzan los objetivos no dicen nunca “lo intentaré…” o “voy a tratar….“. En su lugar, siempre dicen “voy a hacer” algo, o incluso mejor todavía, dicen “tengo que hacer…” sea cual sea la tarea.
Ambas actitudes son considerablemente diferentes y son dos formas muy lejanas de enfrentarse a los mismos actos.