Con respecto a las sombras, utilicé una combinación muy sencilla que me ha gustado redescubrir: comencé usando como base mi paint pot de MAC Bare Study, que tenía algo olvidado últimamente. Debo decir en su honor que no se ha secado ni un poquito, se mantiene jugoso como el primer día y si bien es un tono piel, deja un destello jugoso muy bonito sobre el párpado, que además realza la sombra posterior.
En el caso del rostro, en vez de rosa palo he optado por tonos más subidos, ya que con mi tono de piel los rosa muy claro no se me notan en el rubor y no me favorecen en los labios.
Yeso es todo, una mezcla de dulzura y atrevimiento que yo encuentro muy favorecedora...
...y a ustedes, ¿qué les parece?