Revista Cultura y Ocio

Lorine Niedecker

Publicado el 01 junio 2018 por El Poeta Ocasional
Poetas norteamericanas
Entrevista de Antonio Gómez Ribelles a Natalia Carbajosa en El coloquio de los perros (fragmento) —ECP: Es complicado hacerse una idea del ambiente literario estadounidense, no solo el de Nueva York o Chicago. Sabemos de grupos como los modernistas, imagistas y objetivistas, que se vieron influidos por las vanguardias artísticas europeas y el desembarco en Estados Unidos del arte europeo con el Armory Show en 1913 o la creación del MOMA en 1929, y la llegada de artistas y escritores exiliados. Pero ¿cómo una persona que vive aislada de los centros culturales, en una zona pantanosa e inundable de Wisconsin, llega a un conocimiento y a una práctica de la poesía más vanguardista del momento?
—NC: Se ha especulado mucho, a veces interesadamente, sobre ese aislamiento de Lorine Niedecker que la convierte en una rara avis de la poesía de vanguardia norteamericana y la emparenta con otro ilustre ejemplo del aislamiento y la experimentación, Emily Dickinson. En el caso de Lorine Niedecker, sin embargo, esa imagen idílica de la inspiración innata no es del todo exacta. Niedecker siempre fue muy consciente de su vocación poética: leía metódicamente y recibía la revista Poetry desde Chicago, paradigma de la poesía más avanzada del momento, y en la que ella misma publicó; revisaba cada poema hasta la saciedad, y de hecho escribió relativamente poco tras una vida entregada a la poesía; organizó cuidadosamente su legado hasta donde pudo, y vivió su falta de repercusión con bastante desaliento. Es verdad que hay algo “innato” en su manera de escribir poemas surrealistas y objetivistas incluso antes de entrar en contacto directo con los centros de referencia de estos movimientos; pero su estilo se fue afinando gracias a dicho contacto, en persona cuando viajó a Nueva York, por carta y con visitas puntuales de artistas el resto de su vida. Por otro lado, las influencias directas de su entorno inmediato (la naturaleza fluvial, el folclore autóctono y las cuitas de la clase trabajadora empobrecida a la que pertenece) sí aportan matices personales que hacen casi de cada uno de sus poemas una pieza inconfundible
...El objetivismo constituye la segunda generación del modernismo poético norteamericano. Al igual que el cubismo en pintura, los objetivistas conciben los poemas como artefactos con sentido en sí mismos, sin necesidad de aludir a la realidad externa, esto es, renunciando a la función referencial del lenguaje. Por eso prefieren los poemas breves, la elipsis que deja que el lector supla lo que falta, la presencia en los poemas de objetos a priori “no poéticos”. Los objetivistas puros rechazan la intromisión del yo profundo del surrealismo en una poesía que aspira a ser lo más impersonal posible. Sin embargo, el objetivismo de Lorine Niedecker aparece desde el principio en combinación con las imágenes inexplicables del surrealismo; la intromisión de las voces populares de su entorno inmediato (la madre, la vecina)...

MY LIFE BY WATER
My life
   by water--
   Hear
spring’s
   first frog
   or board
out on the cold
   ground
   giving
Muskrats
   gnawing
   doors
to wild green
   arts and letters
   Rabbits
raided
   my lettuce
   One boat
two--
   pointed toward
   my shore
thru birdstart
   wingdrip
   weed-drift
of the soft
     and serious
   Water
MI VIDA JUNTO AL AGUA
Mi vida
   junto al agua--
      Oíd
la rana primera
   de la primavera
   o la madera
sobre la tierra
   helada
     al crujir
Las musarañas
   royendo
   las puertas
que dan a la pradera
   las artes y las letras 
   Los conejos
rapiñando
   mis acelgas
   Una barca
dos--
   de cara a
   mi ribera
al alzar el vuelo
   goteo de ala
   descenso de algas
por el agua
   suave
     y severa


Lorine Niedecker (1903, Fort Atkinson / 1970, Estados Unidos de Norteamérica)
Traducción: Natalia Carbajosa
Entrevista completa a Natalia Carbajosa, aquí
Imagen: Goodreads

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