Los bebés y niños no deben exponerse a la radiación solar

Por Pequelia @pequelia

Como bien sabemos en el último tiempo la exposición a la radiación solar se ha vuelto algo peligroso para cualquiera, pero lo cierto es que el grupo que corre mayor riesgo es el de la infancia, dado que se ha advertido que la exposición excesiva al sol durante los primeros años de vida es el responsable del 80% de los cánceres de piel en la vida adulta, por lo que ISSSTESON promueve una campaña de concientización que invita a los padres a cuidar a sus niños del sol.

No podemos dejar de tener en cuenta que el sol es algo vital para los seres vivos, pero al mismo tiempo largas exposiciones a la radiación solar sin protección adecuada puede suponer gran peligro, sobre todo para la delicada piel de los bebés y de los niños pequeños, por eso hay que educarlos desde edades tempranas para que tengan respeto por el sol, aprovechando sus beneficios pero protegiendo siempre su piel, ya que de ésta manera se estarán previniendo grandes problemas a futuro.

Que un bebé que expuesto en exceso a la radiación solar multiplica por cuatro el riesgo de desarrollar melanoma con el tiempo, por eso se trata de un tema verdaderamente crucial el de evitar que los niños queden expuestos al sol sin un protector solar de barrera alta, completamente necesaria para su salud inmediata y futura.

No se puede olvidar que la piel de los bebés, sobre todo hasta los tres años de edad, es mucho mas frágil y delicada, además de ser 3.5 veces más fina que la de un adulto dado que sus sistema inmunológico y de autorregulación aún no han completado su desarrollo, por lo que se ven mucho más sensibles a los rayos solares y los rayos UV.

Especialistas del Hospital ISSSTESON sostienen que la piel tiene memoria por lo que los daños que ocasione el sol durante los años de la niñes son completamente irreversibles, además de acumulativos, por lo que las consecuencias se evidencian luego durante la etapa adulta de sus vidas, algo que los padres deben tener en cuenta y evitar para ahorrarles cualquier tipo de problema.

Las agresiones del sol en la piel de los niños pueden provocar daños no solo externos, como quemaduras sino también profundos como alteraciones de estructuras celulares, por lo que es necesario que los niños lleven protector solar tanto en la playa como en la ciudad.

Vía |   Kiosco Mayor
Foto | Frankjuarez de Flickr