Los Besos del Día

Publicado el 02 septiembre 2019 por Carlosgu82
Un dibujo tuyo guardo Un dibujo tuyo guardo, Una risa tuya con mil colores llevo, Un jazmín con todos tus pétalos riego, Un violín de tus ojos suena en mi atardecer, Un gorrión de tu boca besa mis heridas, Una paloma de tus manos acaricia con alas mi pelo. Sobre la arena: “El mar lo mira y quiere salpicarlo” Un señor está sentado sobre la arena con las piernas en x y un sombrero encajado en su cabeza y un cigarro encendido entre sus labios y el mar lo mira y quiere salpicarlo y el sol lo enreda con sus alambres calientes. Jazmines Jazmines que crecen tras el tapial reciben besos del sol cada mañana mientras despertás de un profundo sueño, poblada de ríos y canciones con música de zorzales que golpean los vidrios de tu habitación. Hojas doradas Flamean hojas doradas, el calor seca tu ropa y los pájaros picotean migas de pan luego de bajar con las alas abiertas por la escalera que el viento construyo con sus manos. Paraíso de arboles Paraíso de árboles muertos de frío desde sus hojas amarillas bajo un cielo otoñal, alumbra la calle cada tarde y hace silencio para escuchar el canto de los pájaros. Otoñalmente Caminas descalza sobre la calle y el viento envuelve tu pelo, lo peina y al final lo deja volar como al pájaro. En la esquina saltas charcos, creados por la lluvia de la mañana y otoñalmente sonríen las aceras de tu barrio. Eufórica y romántica Ella llega volando al jardín, riega sus flores y enciende sus luces. Ella eleva su voz eufórica y romántica para que surja un rock sinfónico y violento que emborrache cada hoja del limonero. Parto hacia tu jardín Bajo el sol me elevo hacia tu jardín poblado de magnolias y colibríes pirados que hermosean tus mañanas y tus tardes y protegen tu luna por las noches. Ríos abismales Tu mirada se enciende y tu pelo cae sobre tus hombros como una catarata, creando la madrugada. Tu sonrisa es un amanecer poblado de luces y flores que disparan ríos abismales para que mi corazón se desborde en ternura. Convertida en nube Convertida en nube intentaste subir al cielo para acariciarlo con alas de paloma sin embargo tu vuelo se detuvo en un árbol aquella madrugada serena y tejiste tormentas en sus ramas, floreciendo en lluvias que hoy riegan mis malvones. En el mar verde Soy un barco que a veces se pierde en el mar verde, doy vueltas en él como un pájaro que construye una calle entre un puñado de hojas verdes. Cada mañana una mujer me pasea. Cada tarde un loco me pasea y una mariposa pinta mí cuerpo con el pincel de sus alas bajo silbidos del sol. Cada madrugada me cantan las estrellas. Hoy amanecí hermoso en este mar, y el farol azul del cielo creó con su luz una flor en la mirada verde de estas aguas. Las ventanas Las ventanas se abren con el sol y se cierran con la luna. Cuando rechifla el cielo de la mañana un pájaro ingresa por esa ventana y se fuga por aquella otra ventana. Los besos del día se cuelan por la ventana de la cocina y huyen por la ventana que da a la calle, dejando flores en la casa. Cuando suenan las campanas de la noche cierro todas las ventanas y me voy a soñar. La estrella Cada día después que el sol baja las ventanas de su cuarto, una estrella sale a dar giros por los jardines del cielo y se ahoga en sus mares profundos. A partir de esta noche, volaré en las alas de la luna hacia el cielo para arrebatar un beso a la estrella e invitarla a bailar melodías nocturnas por alegres y melancólicos arrabales. Ternuras de la luna Hojas de la luna deambulan por el cielo, transformando en un árbol la noche. Anhelo que esas hojas vuelen hacia este jardín y arañen las flores y luego de mi primer bostezo, ir con ellas a dormir o esconderlas debajo de la almohada para tejer en mis sueños ternuras de la luna.