Los demonios más temidos de las religiones del mundo

Publicado el 29 enero 2016 por Redespress60

Las religiones dan lecciones a través de parábolas que reflejan la bondad y el amor por el prójimo y por uno mismo, pero cuando el creyente se inclina por una vida pecaminosa, llena de sentimientos que lo aíslan de la dicha celestial, los demonios comienzan a realizar su trabajo en el alma de aquél que ha decidido alegar a favor del pecado…

Estas entidades son representadas como malignas e indeseables siempre dentro de un paradigma maniqueo, sin embargo, en muchos casos son el resultado de una compleja combinación de un orden cósmico mitológico. Tan necesarias para la trama divina como las entidades luminosas siendo algunas de las cuales se transforman en demonios, según la creencia dominante y la agenda política.

Dybbuk, el demonio que quiere vivir

La palabra Dybukk en Hebreo significa “Adhesión”, esto se adhieren al cuerpo de una persona viva o la habitan. Es un ser místico nacido en el folclore judío, es originario de Israel y las primeras historias conocidas datan del siglo XVI. Se dice que es un demonio ancestral o el alma de un pecador que deambula entre los dos mundos para escapar del castigo que le espera por sus acciones pero también puede tratarse de la esencia de una persona muerta a la cual le han quedado cosas pendientes que hacer en vida.

Este alma errante puede apoderarse de quienes no tienen el espíritu y cuerpo totalmente conectados a raíz de algún problema emocional o psicológico, esa rendija entre lo corpóreo y lo etéreo es espacio suficiente para que el Dybbuk puede ingresar y dominar la entidad de la persona.

El exorcismo judío para ahuyentar al Dybbuk debe realizarse por un rabino experto en la Kabbalah junto a diez personas capaces de soportar la experiencia y que puedan formar un círculo santo de protección en derredor del poseído mientras repiten los textos sagrados.

Todos deben recitar el Salmo 91 tres veces mientras el rabino hace sonar el shofar (cuerno de carnero), este sonido desorientará a la entidad y será posible la comunicación en donde se le pedirá que abandone el cuerpo que no le pertenece y se le indicará el camino a seguir para su propia salvación.

Nephilim, los que del cielo vinieron

Goliath no fue el único gigante en la Biblia. De hecho él era descendiente de una raza de gigantes conocida como los Nephilim. Los teólogos dividen la procedencia de estos demonios en dos: algunos creen que son hijos de ángeles que se aparearon con mujeres de la Tierra; otros, que son descendientes de Caín. Estos Nephilim han sido ligados por la moderna teoría de la conspiración a los Anunnaki sumerios y a una raza extraterrestre.

De acuerdo a textos hebreos, la Torah o el libro de Enoc, fueron una raza de gigantes que cometieron actos de gran maldad. Su gran tamaño y poder parecía venir de la mezcla del “ADN” demoníaco con la genética humana. Se trató de una especie inteligente, pero tan degenerada que practicaban el canibalismo, devorando -literalmente- la carne de los seres humanos. Tenían conocimientos mágicos y sabiduría oculta.

Los nefilim fueron una de las razones principales para el gran diluvio en los tiempos de Noé. El acoplamiento inapropiado de seres celestiales y mujeres terrenales es un ataque a los límites que pretenden separar los mundos celestial y terrenal. Por lo tanto, esto amenaza la integridad de la creación como ‘Dios’ quiere que sea.

Preta, el espíritu hambriento

La palabra sánscrita preta deriva de ‘pra-ita’, literalmente ‘alguien que se ha ido’. Originalmente se refería a los espíritus de los muertos. Más tarde en la época puránica y budista, el término quedó confinado a un tipo de espíritu malvado e infeliz.

Son seres exclusivos de las creencias orientales como budismo, hinduismo y sijismo. A diferencia de las religiones occidentales, estas almas en pena son condenadas a vivir en un estado de insaciable y constante deseo, particularmente hambre y la sed. Se cree que un preta fue una persona envidiosa o avara durante su vida previa como ser humano. Como resultado de su karma, padece un hambre insaciable. En la mitología budista, el reino de los pretas, también conocido como el «reino de los espíritus hambrientos», se basa en el estado de ser posesivo y en el deseo. En algunos templos budistas, los monjes se compadecen de estas almas en pena y colocan platos con comida y agua.

Rakshasa, la crueldad de la fiera

Procedentes de una antigua raza hindú de bestias mitológicas, los rakshasas son criaturas demoníacas que habitan bajo la forma de un felino humanoide. Con la cabeza de un depredador, generalmente un tigre, y el cuerpo de un musculoso humano, los rakshasas son toda una manifestación del mal y la crueldad más salvaje, y caminan siempre en busca del caos.

Conocidos por ser caníbales devoradores de hombres, han ganado su fama destruyendo templos, profanando tumbas y atormentando tanto a vivos como a muertos. Y es que los pishacas, un tipo de rakshasa menor propio de los cementerios, impiden el descanso de los difuntos, arrancando su carne podrida y extendiendo enfermedades que afectan también a los vivos.

Según los textos del Ramayana, los rakshasa tenían forma humana y surgieron de los pies del dios Brahma. Este dios eligió a algunos rakshasa para convertirlos en sus guerreros de élite. Seleccionó a los más crueles y a los que se habían reencarnado varias veces siendo malvados, y les proporcionó dotes especiales.

Son muy hábiles con la magia, sin embargo, los conjuros no les afectan. Es inútil intentar dar caza a un rakshasa con artes arcanas. Solamente su naturaleza demoníaca es vulnerable al agua bendita, por lo que usada en un proyectil, a modo de dardo venenoso, puede acabar con ellos instantáneamente.

Djinni, el genio de humo

Los Djinn son una raza de seres espirituales que tienen libre albedrío como los seres humanos, y al igual que los espíritus en la Tierra los Djinn pueden ser buenos o malos. Sin embargo, cuando estos seres deciden escoger el camino de la maldad y de la oscuridad, tienen la capacidad de poseer a los seres humanos, convirtiéndose así en auténticos seres demoníacos.

Según los expertos, algunos versículos del Corán y hadices, que son dichos y acciones del profeta Mahoma, señalan que los Djinn son seres mágicos y mientras que la mayoría de los mortales se formaron por el “Creador” de la Tierra mezclada con otros elementos, los Djinn se crearon a partir del humo y del fuego. En un pasado lejano, las diferentes tribus de Djinn estuvieron conviviendo con el resto de mortales compartiendo muchas cosas en común, tales como la capacidad de entender y elegir entre el bien y el mal o la capacidad de tener hijos.

Los Djinn tienen la capacidad de tomar muchas formas y cambiar su apariencia a seres humanos, animales o incluso a torbellinos. Según la creencia popular, los Djinn generalmente suelen adaptar la forma de un perro negro o de un gato negro, que eran considerados antiguamente como emisarios del diablo. Pero cuando se transforman únicamente pueden estar un corto período de tiempo debido que obedecen a las leyes físicas, pueden morir por arma de fuego o ser heridos por un simple cuchillo.

Son muchos los expertos en lo paranormal que consideran que los Djinn son entidades ocultas que desempeñan un papel importante en una variedad de fenómenos paranormales. Los Djinn son seres de una dimensión paralela a la nuestra, pero que tienen la capacidad de acceder a nuestra dimensión a través de portales dimensionales e interactuar con nosotros.

Abaddon, el ángel exterminador

Abadón o Abaddon, es el jefe destructor de los demonios de la séptima jerarquía, según afirman los demonólogos. En el libro del Apocalipsis, corresponde con el ángel o estrella del abismo sin fondo, que encadena a Satanás por mil años. También se dice que fue el ángel que invocó Moisés, para que enviara las lluvias terribles que arrasaron con Egipto.

Para la Masonería escocesa, un alto grado que fundaron los Caballeros de Occidente y los Masones de Oriente en 1118, utiliza el nombre de Abadón como “palabra sagrada”. Siendo que los miembros de este grado, afirman ser los únicos discípulos verdaderos de San Juan Evangelista. Ellos afirman de es el Ángel Exterminador, el mensajero celeste de Cristo el del Juicio Final.

Abbadon es el encargado de inspirar la anarquía en los gobernantes y el caos mundial. Abbadon es un ángel caído, representa la muerte y la destrucción. En el infierno, Abbadon es el jefe de los demonios. Abbadon puede tener un bello rostro humano, con cola de escorpión y cuerpo de caballo. Abbadon tiene una gran relación con Apollyon, el que tiene las llaves de los abismos.

En el libro del Apocalipsis del apóstol San Juan, se describe con un ejército de langostas como semejantes a caballos de guerra, con cara humana y corona de oro, con cabello de mujer y dientes similares a los del león, corazas de hierro, colas como escorpiones, con aguijones. En las colas tenían el poder de dañar a los hombres durante cinco meses.

Lucifer, el portador de luz

La palabra Lucifer tiene un significado muy diferente al que podríamos imaginar, quiere decir “Portador de Luz” y se empleó como un término genérico para hacer referencia a Venus. A lo largo de la historia, Lucifer fue el nombre empleado para hablar sobre “el mal”. En Isaías 14:12 pueden encontrarse las palabras “¿Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, que nacías por la mañana?”. Este pasaje nos da a entender que, de hecho, Lucifer es el “ángel caído”, como también se le conoce.

El asunto es que la biblia resulta un gran libro de metáforas que son interpretadas al pie de la letra, y el demonio, propiamente dicho, no es llamado Lucifer en ninguna parte del libro – al contrario: en II Pedro 1:19, la palabra Lucifer es empleada para hacer referencia a Jesús, ¿lo sabias?..

“Hacia abajo fue arrojado el gran dragón y la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás, que está extraviando a toda la tierra habitada; fue arrojado abajo a la tierra y sus ángeles (demonios), fueron arrojados abajo con él”.

Fuentes consultadas: Sobreleyendas – Wikipèdia – Mundoesotérico – Marcianos