Los gatos sagrados de Egipto

Por Exprimehistorias

Se cree que el gato se domesticó entre el año 7500 a. C. y el 7000 a.C. La forma que tiene el hombre de ver al gato ha cambiado totalmente de una época a otra, desde el Antiguo Egipto, cuando lo veneraban, hasta la Edad Media, cuando los quemaban en las hogueras.

La relación de los gatos y los hombres empezó probablemente con la aparición de la agricultura: el almacenaje del cereal atrajo a los ratones y a las ratas, que a su vez atrajeron a los gatos, sus depredadores naturales.

Al macho se le llamaba myeou en el Alto-Egipto, igual que la onomatopeya de su maullido.  A las hembras las llamaban techau, nombre que han encontrado grabado en muchas tumbas de mujeres. De este término deriva el nombre chaus, que así se llama a un gato salvaje de Egipto y de Asia, Felis chaus.

La palabra gato reemplazó al felis latino genérico. Parece que este término no resultó del latino catus, prudente, ni de catulus, cachorro de perro, ni de captura, sino que vendría de África, donde se dice kadista en nubio antiguo, qato en siríaco, kattos o katta en griego o del árabe quett.

Podemos establecer el término gato en muchas lenguas : chat en francés, cat en inglés, katze en alemán, gato en español, gat en catalán, katt en sueco, gatto en italiano, kat en holandés y en danés, por ejemplo.

No es hasta el siglo XVI cuando aparecen términos derivados de gato, como gatito o gatera.

En las cortes de Egipto se adoraba al gato. Los sacerdotes anteriormente adoraban al león, pero éste era feroz y pesado. Con el paso de las generaciones, el gato aceptaba cada vez mejor al hombre y se dejaba incluso acariciar.

La primera consagración del gato tuvo lugar cuando la diosa Bastet,  que era el símbolo de la fecundidad y de la belleza, se representó con una cabeza de gato.

Esta diosa representaba la luz, el calor y la energía solar, el misterio, la noche y la luna. Además, se pensaba que ayudaba a la fecundidad de hombres y animales, que curaba enfermedades y que velaba las almas de los muertos.

Por esa razón las leyes del faraón protegían a los gatos. Quien matara a uno de los pequeños felinos se arriesgaba a la pena de muerte.

Un dignatario romano que mató accidentalmente a un gato fue linchado por la población a pesar de la petición de calma del faraón, deseoso sobre todo de que Roma no interviniese en su territorio.

Los faraones también consideraban sagradas a las serpientes, a las vacas y a los peces, pero el gato era el más sagrado de todos. El culto y la preocupación por el bienestar del gato se transmitirá de padres a hijos.

Los funerales de los gatos se hacían con todos los honores de estado, y la familia a la que pertenecía guardaba luto y se afeitaba las cejas. Cuanto más rica era la familia, más grandiosos eran los funerales y más esplendido era el sarcófago. Además acompañaban al gato ratones embalsamados.

En 1890 se descubrieron en Tell Basta, la antigua Bubastis, en otro tiempo capital de Egipto, más de 300 000 momias de gatos. Estaban en pequeños cofres de madera esculpida o rodeadas de juncos colorados y entrelazados.

Los cuerpos estaban envueltos en bandas de colores ricos y variados, y tenían la cara cubierta con una máscara sobre la que se distinguía el hocico, los ojos, las orejas y los bigotes.

En el año 526 a.C., al morir el faraón Amosis II, sube al trono de Egipto Psamético III . Hereda un reino próspero pero les amenaza el Imperio persa.

Cambises II, rey de Persia de la dinastía aqueménida, continuó la expansión del imperio iniciada por su padre, Ciro II el Grande, y puso sus ojos en Egipto.

Los egipcios adoraron tanto a los gatos que en el año 525 a. C., cuando los persas asediaban Pelusio en vano, que Cambises II tuvo entonces la idea de pintar gatos en los escudos de los 600 soldados.

Una vez sitiada la ciudad, Cambises siguió aplicando la misma estrategia felina: arrojaron los gatos hacia la fortaleza obligando a los arqueros egipcios a disparar con demasiado cuidado, por lo que la ciudad cayó en manos del invasor persa.

Después sería Menfis…  Cambises fue coronado faraón y daría comienzo a la dinastía persa.

El culto a Bastet empezó a decaer a partir del 350 a. C., y desapareció totalmente en el 390 bajo orden de un decreto imperial.

Hay en la actualidad muchas pinturas murales que relatan las diferentes etapas de la vida del gato en la sociedad egipcia, en especial la expuesta en el British Museum de Londres, que representa un gato acompañando a su dueño en la caza y teniendo inmovilizados a dos pájaros mientras tiene un tercero en la boca.

Herodoto, que era considerado el padre de la historia, en su libro II dedicado a egipto escribió:

  • “…el egipcio es el único pueblo que tiene a los animales con él en sus casas”.
  • ” Cuando en una casa perece un gato de muerte natural, todos los inquilinos se afeitan las cejas, pero al morir un perro, se rapan la cabeza y todo el cuerpo”.
  • “Cuando se declara un incendio, es sorprendente lo que sucede con los gatos. La gente se mantiene a cierta distancia cuidando a los gatos y sin preocuparse demasiado en apagar el fuego. Pero los gatos se escurren por entre la gente o saltan sobre sus cabezas y se precipitan en el fuego, Y cuando esto sucede los egipcios se quedan muy apenados”.
  • “Si alguien mata voluntariamente a uno de estos animales es condenado a muerte y si lo hace involuntariamente, paga una multa que fijan en ese caso los sacerdotes”.

El gato debajo del asiento de una dama significaba feminidad, sensualidad y todas las mas eficaces cualidades de las amas de casa. Se llego a asociar a Hathor la diosa de las mujeres, la música, la danza, la belleza o el amor.

Los gatos protegían los cereales. Hay que saber que en el Antiguo Egipto existían veinte tipos de pan y en el Nuevo eran cincuenta. También tenían diecisiete tipos de cerveza.

Los leones eran los que tenían el aspecto mas fiero. Las leonas eran realmente las cazadoras, y así con el aspecto de leonas o de gatas salvajes hay varias diosas egipcias:

Pajet

Significa desgarradora, o aquella que araña. Era diosa de la caza y se llama Speos Artemidos a un templo dedicado a la diosa por la faraón Hatshepsut. Cerca hay un cementerio de gatos sagrados.

Mut

Significa madre y tiene forma de leona. Es la esposa del dios Amón y se considera la madre y protectora del faraón. se la considera un ser de doble sexo y no tiene necesidad del macho para reproducirse.

Bastet

Es la patrona y guardiana de la casa, pero cuando se enfada se transforma de Hathor-Bastet en Sejmet fiera leona, guerrera y sanguinaria. Era patrona de los veterinarios.

El dios Ra después de crear a los hombres decide eliminar la maldad y envió a su hija Sejmet. Ella acaba con los culpables y decide seguir con los inocentes. Los humanos al verse perdidos prepararon grandes recipientes de cerveza teñida de rojo para que la bebiera y así una vez que se calmó su aspecto retornó a Bastet con el aspecto de gata y así fue mas fácil de tratar.

Herodoto contaba que cuando visitó la ciudad de Bubastis en el fin de año se regalaban gatitos de verdad y amuletos o frasquitos con el nombre de Bastet.

En el aspecto masculino El Gran Gato de Heliópolis es el defensor del sol. al pie del árbol de la persea (Ished) eliminando a Apofis, el dios del mal total, enemigo del sol, con un cuchillo.

En el imperio Medio el Gran Gato es Ra, dios del sol, que tomó la forma de gato. El Aker es un león-gato y Ru-Ti, los dos leones, horizonte de salida y ocaso del sol, oriente y occidente.

Este artículo está dedicado a nuestra gatita. Era muy bonita, inteligente y cariñosa. La echamos de menos…

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