El argumento de la película es más cercano al cine de aventuras que al western y quizás hubiese sido mejor en manos de otro director como por ejemplo Raoul Walsh o Henry Hathaway.
El director es el interesante Felix E. Feist, un director que vino de la televisión, que realizó algún largo también destacable. En la televisión triunfo con series ambientadas en el salvaje oeste como: “Zane Grey”, “Tombstone Territory”, “The texan” y “Riverboat”. En el cine se prodigó menos y cabe destacar las fabulosas películas de cine negro: “Autostop hasta el infierno” (1947), “Mañana será otro día” (1951) y sobre todo “Una mujer peligrosa” (1952) con una maravillosa Joan Crawford.
Lo que hace de este western una película más que estimable, es el protagonismo de un gran Kirk Douglas, en plena popularidad y en la cima de su carrera, que aquí borda el papel de rufián, aventurero, seductor, embaucador y hombre sin escrúpulos, que por amor se convierte en un hombre honesto y con ideales. Douglas era uno de esos actores que con su sola presencia llenaba cualquier película en la cual participaba.
El argumento nos cuenta el hecho real acaecido en el año 1900 en California centrada en el interesante mundo de los madereros, y su polémica ley, que permitió que los bosques fueran despojados de los verdaderos propietarios que habían vivido en ellos durante generaciones, para que gente sin escrúpulos los explotaran (reclamando unos terrenos que no les pertenecían) por el mero hecho de tener dinero.
Jim Fallon (Kirk Douglas), un hombre sin escrúpulos que trabaja en una explotación forestal, y su amigo Yukon Baurns llegan a la tierra de las grandes secuoyas. El propósito de Fallon es estafar a un grupo religioso liderados por Elder Bixby (Charles Meredith) que se niega rotundamente a la tala de los grandes árboles, que acaban de enterarse de que las reclamaciones que han hecho de sus tierras carecen de validez. Pero con lo que no contaba Jim Fallon era de enamorarse de Alicia (Eve Miller), la hija de Bixby.
La película nos deja muchas imágenes para el recuerdo: la cámara girando alrededor de una preciosa secuoya gigante mientras la va midiendo Douglas, las secuoyas son los árboles más grandes del mundo, llegan a medir 28 pies y medio de diámetro.
Muchos diálogos para el recuerdo:
- “Eres un buen capataz, pero la gente te dice adiós antes de digas hola”.
- “Todo aquello por lo que el hombre lucha, se llama belleza. La belleza de una mujer hace mover el mundo”.
- “El Señor ayuda a quien se ayuda a sí mismo”.
- "Tú no te acercas a un felino estando en el bosque a pesar de que sus brillantes ojos te atraigan".
- “No pierda de vista las marcas de leopardo”.
Las escenas de naturaleza en el bosque son muy hermosas, todo acompañado de un primitivo Technicolor, rodada en preciosos escenarios naturales, especialmente bonita y llamativas las escenas de cómo se talan estos grandes árboles. Creo que es de las películas que mejor reflejan la industria maderera.
Muy divertidas e interesantes son todas las tretas, engaños, jugarretas que se hacen los personajes unos a otros para tener y control y la posesión de las tierras a las cuales pertenecen a las grandes secuoyas.
Una curiosidad, la comunidad religiosa quiere salvar a los árboles más altos y más viejos, talando los árboles más pequeños, cuando la lógica dice que es que mejor talar los árboles más jóvenes.
La película va creciendo emoción a medida que avanza la película, para explotar en el tramo final de la misma, con grandes y espectaculares escenas de acción, como el árbol que cae sobre la casa, o ese tren sin frenos que circula sin control hacia un puente derruido mientras Kirk Douglas va saltando de vagón en vagón para salvar a su amada. Y por último las buenas escenas de acción del final de la película, como son las peleas en la presa y encima de un precioso puente de madera.
Que hermosa es la historia de amor entre sus dos protagonistas, su juego de miradas, de gestos, dos personalidades muy distintas condenadas a entenderse. Y como ella va contra sus negocios de él, y él va en contra de las creencias religiosas de ella, pero aún así el amor es más fuerte que todo eso y logran vencer a todas las adversidades. Se odian, pero si quieren a la vez, quizás por aquello que dicen que los amores reñidos son los más queridos. Que bien y que hermosa está Eve Miller, seduciendo al bueno de Douglas. Curioso que esta actriz no triunfara en Hollywood, con apenas unos pequeños papeles como secundaria en películas no muy buenas.
Existe un momento realmente mágico, como es el instante en el cual los dos enamorados se encuentran en la tumba de su amigo recientemente fallecido, la cual se encuentra en mitad de bosque de secuoyas gigantes, donde el peso de la culpa y en ese paisaje tan hermoso, ejerce un cambio de actitud en el protagonista.
La ley de la fuerza es una película muy amena y entretenida, que hacia el final de la película se convierte en espectacular. En resumidas cuentas un western muy interesante, que como otros grandes títulos han quedado olvidados en la memoria de los western-maníacos.
Película completa "Los gigantes del bosques"