En este caso el posadero es un plátano, al que todavía no le han salido las hojas. En algunas ocasiones el macho, además de vigilar, canta, y con ello reclama su posesión sobre el territorio.
Entretanto, como ya comenté, es la hembra la que va poco a poco acarreando el material y construyendo el nido, de forma cóncava, uno de los más habilidosos de todos los paseriformes. Los jilgueros suelen hacer dos nidadas al año, y para esta primera suelen escoger una planta perenne y con hojas, sea esta un pino, un abeto, o como en este caso, una pequeña palmera.
El jilguero es uno de los fringilidos de nuestra avifauna, y aunque es frecuente no suele subir más arriba de los 500 m de altitud, por ello en los concejos de Tineo y Salas se encuentra en las zonas más bajas, en este caso esta pareja está anidando en el poblado de Soto de la Ribera.