“Somos personas normales y corrientes. Somos como tú…Todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor… Esta situación si todos nos unimos podemos cambiarla”
Estas palabras son parte del manifiesto del movimiento llamado “Democracia Real Ya”. Formado por ciudadanos cansados de tanto abuso económico y político; voces de la llamada “generación perdida” debido a la crisis económica. ¿Qué significa esto? Jóvenes que viven bajo el yugo de un sistema con el que no se identifican, con el que han crecido sin compartir sus principios, porque ellos son distintos, están más despiertos que sus padres a los que les vendieron la panacea del estado del bienestar. Que ven comodía a día pierden los derechos que a sus antepasados tanto les costó conseguir.Mentes abiertas que engrosan las listas del paro y que luchan por abrirse camino en una sociedad que les asfixia.
Comenzóel pasado 15 de mayo con manifestaciones por varias ciudades españolas, portuguesas y europeas;una salida a la calle pacífica, con pretensión únicamente de llamar la atención acerca de hechos que acontecen día a día y contra los que nadie hace nada: Formarse tras años y años para acabar con la desesperanza y la desilusión de no hallar un puesto de trabajo digno. No tener opción a una vivienda, la opción es hacer una hipoteca a 50 años y si no se puede pagar,perder la vivienda y tener que seguir pagando la hipoteca de por vida.Una maternidad irrespetada en la que la mujer no tiene opción de trabajar o vivir plenamente este proceso; y otras muchas aberraciones contra las que nos resignamos a convivir.
Ante estos hechos jóvenes y, no tan jóvenes, libres, conscientes e indignados salieron a la calle buscando un cambio de rumbo, decidieron reivindicar su necesidad de conseguir unos derechos básicos que deben estar cubiertos en una sociedad por la que luchamos, y no que se base, como la actual, en eldespilfarro de recursos, acumulación de poder y riquezas, desigualdades y descontento.
Una llamada directa a la clase política en la que han dejado de creer, y hacia un obsoleto modelo económico que alimenta gobiernos sin respuesta,bancos hiperprotegidos; y potencia el consumo desmedido y antiecológico. Bajo su lema “Democracia Real Ya” buscan un gobierno real y ciudadano, alejado de las cúpulas de los grandes partidos y los banqueros, y de los grandes empresarios; una democracia participativa donde los ciudadanos tengan un papel activo en las decisiones que les afectan a sus vidas. Transparencia en los partidos políticos; yno someterse al chantaje del “rescate”, como ha ocurrido en Grecia, Irlanda y Portugal, que supone que los ciudadanos además de pagar sus deudas, también paguen las deudas de sus bancos y gobiernos.
Una manifestación que superó en número de asistentes a todos los mítines de la totalidad de los partidos. Reflejo de lo que piensa la sociedad ante la campaña electoral. Sin embargo los políticos no se han pronunciado ante la evidencia. Su elevado ego les impide reconocer sus errores.
Tras la concentración los integrantes acamparon en las plazas de las ciudades. Bajo el lema “Somos ciudadanos y tenemos derecho a indignarnos”, permanecen allí como el testigo del obsoletismo del sistema. Se declaran apolíticos, asindicales y no dependientes de ninguna asociación, sino libres e independientes predicando “¿Todavía crees que no puedes hacer nada? Acepta tu responsabilidad, asume el reto,SÉ PARTE DEL CAMBIO NECESARIO, para un mundo que es como tú decides que sea”.
El pasado 17 de mayo centenares de jóvenes fueron desalojados a primera hora de la mañana de la acampada de la Puerta del Sol de Madrid, donde llevaban 24 horas de protesta tras la manifestación del domingo; pero tras su dispersión por las fuerzas de seguridad se han vuelto a concentrar en el centro neurálgico de Madrid donde pretenden quedarse hasta la jornada electoral del 22 de mayo. Unos 19 fueron detenidos, pero los convocantes son firmes:”Quien quiera pelea que no venga aquí”, fortaleciendo de este modosu carácter pacífico y reivindicativo; no radical ni destructivo.
La protesta sigue extendiéndose a otras ciudades. Han conseguido crearforos de debate e ininterrumpidas conversaciones en las redes sociales.
Una generación que quiere hablar, gritar, decir lo que piensa, que la escuchen, que tiene mucho que decidir, que no está ni mucho menos perdida, sino mucho más encontrada que las anteriores. Que tiene sueños de poder cambiar el mundo, de poder ayudar, que poder crear una confraternidad para hacerlo; que es valiente y sale a la calle a decir que no cree en la farsa del 22 de mayo. Gritándole al mundo: “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. Ha llegado el momento en el quetras tanto aguantar y aguantar se dice : “Basta”y se grita por las plazas principales de las ciudades.
Los políticos de turno intentarán aprovecharse de este movimiento. Algunas asociaciones y partidos se les acercarán porque son un gran potencial emergente. Pero el germen está ahí, enla inmensa capacidad que poseen y que tienen que ser conscientes pueden aprovechar para cambiar esta sociedad.Ahora faltan los hechos, hacia donde se dirigirá la fuerza de esas voces, de esos corazones que vibran en otra onda.
Somos la edad del porvenir.
Nos van dictando como nacer como vivir
Nos dictan normas que sin querer hay que cumplir
Nos dictan todo porque hay que saber elegir.
Así decía hace años la canción de Javier Álvarez,“La edad del porvenir”. ¿Es la hora de cambiarla?La respuesta la tenemos que reescribir en el panorama social con nuestros actos día a día.
Ana Sabater, elblogalternativo
DEMOCRACIA REAL YA