Revista Salud y Bienestar

Los médicos de familia apelan al autocuidado responsable para dar respuesta a las enfermedades crónicas

Por Fat
Los avances en el diagnóstico y tratamiento y el incremento en la esperanza de vida han convertido las enfermedades crónicas en una prioridad para los profesionales y el Sistema Sanitario, que tienen que dar respuesta a esta demanda. Conscientes de ello, los médicos de familia apelan a un autocuidado responsable para poder afrontar este reto. Éste ha sido el contenido del debate ¿Por qué de repente importa tanto el paciente crónico? celebrado hoy en el 31º Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) que durante estos días tiene lugar en Zaragoza.
Ante esta pregunta, el doctor Domingo Orozco, vicepresidente de semFYC, afirma que el interés por estos pacientes está justificado, ya que “cada vez son más frecuentes las patologías crónicas debido al aumento de la esperanza de vida. Una situación que a su vez motiva que actualmente el 15-20% de la población española sea anciana. Cifra que se espera que aumente exponencialmente porque no sólo somos uno de los países con mayor longevidad, sino que España es un destino muy atractivo por su clima y nivel de vida para personas mayores de toda Europa. Así, se estima que en 2050 España podría ser el país más envejecido del mundo”.
Actualmente, las enfermedades crónicas son la primera causa de gasto sanitario. Lo que supone un prioridad para el SNS, que hoy por hoy está diseñado para dar respuesta a los procesos agudos, aquellos que se diagnostican, se tratan y se curan en un breve periodo de tiempo. “Las patologías crónicas”, explica el doctor Orozco, “son enfermedades que duran 20 ó 30 años y en las que el paciente requiere un mayor nivel de información, menos necesario por ejemplo en las enfermedades agudas. En este proceso se producen situaciones muy distintas que implican para el profesional un reto”.
Un ejemplo sería la diabetes. En este caso, el paciente precisa tener suficiente información sobre su problema de salud, ya que va a convivir con él muchos años. “Necesita conocer bien los síntomas de descompensación y saber cómo prevenir las complicaciones. Es esencial porque tener o no una buena calidad de vida va a depender en gran medida del propio paciente con la ayuda del profesional sanitario. Queremos enseñar a los pacientes a que se conviertan en personas autónomas en relación a sus cuidados. Al igual que el paciente diabético ha sido capaz de ganar autonomía en la autoadministración de insulina, que años atrás se administraba en el centro de salud, otro tipo de cambios como los de alimentación o ejercicio debe ser liderados por el propio paciente valorando como afectan al control de su glucosa”.
-Necesidades del paciente crónico
La mayor parte de los pacientes que pasan por la consulta del médico de familia son pacientes crónicos. Hipertensión arterial, diabetes, dislipemia, insuficiencia cardiaca o enfermedad pulmonar obstructiva, son enfermedades crónicas frecuentes en el día a día de las consultas de atención primaria. De hecho, como señala el doctor Orozco, en el mundo anglosajón no se habla de enfermedad crónica sino de condición crónica, que se refiere a que el paciente hace una vida integrada en su entorno. “Sin duda, la educación terapéutica es fundamental. Es importante que el paciente conozca qué parámetros determinan el grado de control de su enfermedad y cuál es el objetivo a alcanzar y el grado de compromiso que debe asumir para lograrlo. Por tanto, debe ser consciente que la evolución de la enfermedad dependerá en muchos casos de su compromiso con las propuestas de tratamiento que le hagan los profesionales sanitarios que siempre tendrá a su lado para ayudarle”.
En general, el paciente está cambiando y vivimos un momento de transición de un paciente más pasivo a otro más activo. Según señala este experto, ya estamos viendo un tipo de paciente crónico experto y responsable, es decir, “un paciente que ha aprendido mucho sobre su enfermedad crónica, sabe manejarla y se compromete en la mejora de su salud mediante acuerdos con los profesionales sanitarios en la toma de la medicación, la alimentación y la realización de ejercicio evitando los hábitos tóxicos (tabaco, alcohol). En definitiva, un paciente autónomo que además motiva a otros a seguir esos cambios. Por otro lado encontramos todavía pacientes muy dependientes que no asumen un compromiso con las medidas propuestas por los profesionales sanitarios”.
Para el doctor Orozco, otro de los retos que tienen los nuevos programas de cuidado al paciente crónico es el desarrollo de las nuevas tecnologías y canales de consulta (telefóno, Internet, historia informatizada), y la existencia de plataformas informativas que estén validados científicamente. “Aunque Internet es una herramienta muy interesante para acceder a información, hay áreas de información que no está científicamente contrastada y pueden generar dudas o incertidumbre y los pacientes deben informarse de cuáles son las plataformas o páginas web contrastadas”. Las páginas de sociedades científicas como la semFyC o de asociaciones de pacientes oficialmente reconocidas son las mas recomendables.
-Documento de consenso en la atención al paciente crónico
El pasado mes de enero durante la celebración en Sevilla de la primera Conferencia Nacional para la Atención al Paciente con Enfermedades Crónicas se firmó la “Declaración de Sevilla para la Atención al Paciente con Enfermedades Crónicas”. Una iniciativa que en palabras de Domingo Orozco, “ha dado un nuevo impulso para adaptar y validar en nuestro sistema sanitario las iniciativas que en este campo van apareciendo a nivel internacional en muchos países. Además, ha supuesto el firme compromiso entre las sociedades científicas y las Consejerías de Salud para desarrollar nuevas estrategias que permitan mejorar la atención a estos pacientes, con un impulso de la Atención Primaria como eje principal de la atencion a estos pacientes”.
-Enfermedades crónicas en cifras
La Encuesta Nacional de Salud de 2006 ya evidenció una media de 2,8 problemas o enfermedades crónicas entre los 65 y 74 años de edad, alcanzando un promedio de 3,23 en los mayores de 75 años. Por tanto, el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de estas patologías en los últimos años demandan la necesidad de un cambio en los sistemas sanitarios.
Actualmente, las enfermedades crónicas son, además del principal motivo de muerte y discapacidad en el mundo, la primera causa de gasto sanitario en nuestro país, en concreto, suponen dos terceras partes del mismo, ya que los costes en los pacientes con más de una enfermedad crónica llegan a multiplicarse por seis. Una situación que supone un reto tanto para los profesionales como para el Sistema Sanitario.

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