Título: Los pacientes del Doctor GarcíaAutora: Almudena GrandesEditorial: Tusquets Editores, 2017Páginas: 768.SINOPSIS.
Tras la victoria de Franco, el doctor Guillermo García Medina sigue viviendo en Madrid bajo una identidad falsa. La documentación que lo libró del paredón fue un regalo de su mejor amigo, Manuel Arroyo Benítez, un diplomático republicano al que salvó la vida en 1937.
Cree que nunca volverá a verlo, pero en septiembre de 1946, Manuel vuelve del exilio con una misión secreta y peligrosa. Pretende infiltrarse en una organización clandestina, la red de evasión de criminales de guerra y prófugos del Tercer Reich que dirige desde el barrio de Argüelles una mujer alemana y española, nazi y falangista, llamada Clara Stauffer.
Mientras el doctor García se deja reclutar por él, el nombre de otro español se cruza en el destino de los dos amigos. Adrián Gallardo Ortega, que tuvo su momento de gloria como boxeador profesional antes de alistarse en la División Azul, para seguir luchando como voluntario de las SS y participar en la última defensa de Berlín, malvive en Alemania, ignorando que alguien pretende suplantar su identidad para huir a la Argentina de Perón.
Thriller y novela de espías, Los pacientes del doctor García es tal vez la historia más internacional y trepidante de Almudena Grandes, su narración más ambiciosa, en la que conecta acontecimientos reales y desconocidos de la segunda guerra mundial y el franquismo, para construir las vidas de unos personajes que no sólo comparten la suerte de España, sino también la de Argentina.
IMPRESIÓN PERSONAL.
Los pacientes del Doctor García es la cuarta entrega de la serie que Almudena Grandes llama Episodios de una Guerra Interminable, en un homenaje póstumo a Benito Pérez Galdós y sus Episodios Nacionales. La serie comienza con Inés y la alegría a la que le sigue El lector de Julio Verne y Las tres bodas de Manolita. Tras esta última publicación, aún quedan dos entregas más que cerrarán la serie: La madre de Frankestein y Mariano en el Bidasoa, dos entregas que, tras esta última, yo estoy deseando leer.
Por el comentario anterior, os podéis imaginar que me ha encantado esta nueva novela de Almudena Grandes. Podría deciros que junto a la parte histórica que me revela aspectos nuevos sobre la Guerra Civil española y la posguerra, lo hace esta vez con un ritmo de verdadero thriller y con unos personajes tras cuyos nombres hay verdaderos espías que planifican perfectamente sus movimientos y que los ejecutan con gran precisión mientras aparentemente puedan llevar vidas anodinas con sus familias o en sus respectivas profesiones, muchas de ellas falsas. Creo que es la diferencia esencial de esta novela respecto de las anteriores. Su ritmo y la cantidad de hechos que acontecen en esas más de 700 páginas, no te dejan respiro en ningún momento, a la vez que que te sorprende con una parte de la historia que pasó, como tantas otras, desapercibida por la ocultación que se ha hecho siempre por quienes nos contaron la historia de nuestro país.
La novela cubre un periodo de más de cincuenta años de la historia de España. Desde que comienza la Guerra Civil en el 36 hasta la década de los años 70. En esos primeros años la autora nos presenta al Doctor Guillermo García Medina, republicano aunque sólo fuera porque sus abuelos que fueron quienes lo criaron eran republicanos y de izquierda, y a Amparo Priego, una vecina de derechas cuyo abuelo era también amigo del abuelo de Guillermo. Tras el comienzo de la guerra, Amparo se ve amenazada por el bando republicano en Madrid y se refugia en casa de Guillermo, que la acoge manteniendo ambos una relación un tanto extraña que más de una vez me ha provocado una sonrisa. En esos años Guillermo se vuelca en el Hospital en el que trabaja salvando vidas imposibles, tal es el estado en el que llegan los heridos al hospital. De esta época me ha llamado especialmente la atención la colaboración que se estableció en Madrid por parte del gobierno canadiense de la mano del innovador médico Norman Bethune que creó la Unidad Médica de Canadá donde se realizaban las primeras transfusiones de sangre que salvaron cientos de vidas de heridos de guerra. En esos años, Guillermo salva la vida de Manuel Arroyo Benitez, diplomático español de la república de orígenes muy humildes, al que aloja también en su domicilio.
La ambientación de la novela es soberbia. Te colocas con una facilidad increíble en la época y la situación donde se mueven un gran elenco de personajes. Las costumbres y su evolución están perfectamente retratadas en la novela sin que la acción de los personajes se vea interrumpida por grandes descripciones. La verdad es que el lenguaje es tan fluido y los hechos son tan contundentes que resulta muy difícil dejar de leer.
No me extiendo más, aunque la novela tiene tantos aspectos, personajes y hechos acontecidos que anima al debate y a extender mucho más los hechos que relata. Sinceramente, os la recomiendo. Os recomiendo toda la serie de Episodios de una Guerra Interminable porque todos son lecturas fabulosas, pero si os da pereza, empezad por ésta porque no es necesario comenzar por la primera para leer la última. Son historias independientes a pesar de esos guiños a las anteriores que tanto me gustan.