Los pilares de la tierra. Callejón de Esquivias nº 1, Toledo

Por Pablet
Bóvedas rebajadas, estructuras aparentemente abrumadas por la carga que soportan. Líneas baídas de ladrillo templado al fuego. Fuerza de gravedad que lucha por desmoronar la obra de fábrica, fuerza engañada por la pericia del hombre que hace sostén del caer.
La disposición constructiva de los edificios del casco histórico de Toledo suele incluir, de forma muy habitual, sótanos abovedados en la parte baja de los mismos. Esta forma de construir surge por diversas razones.
La primera de ellas, y la más lógica, es la necesidad práctica de conseguir un mayor espacio habitable, para usos de almacenaje (bodega, despensa, …), por las condiciones térmicas moderadas y estables que proporcionan estos espacios, para alojar caballerías al modo de un “garaje” de nuestra época, y a veces, como consecuencia de la necesidad, para dotar al edificio de espacios habitables adicionales. 
Otras razones, de este modo de construir, son plenamente técnicas: dotar al edificio de lo que hoy llamamos “cámara sanitaria”, con la intención de mejorar la salubridad del edificio, creando un espacio ventilado bajo la zona vividera que atenúe la acción de la humedad del terreno. 
La disposición abovedada, ejecutada la mayoría de las veces con fábrica de ladrillo, no es un mero capricho estético, la humedad del terreno lleva a la ruina los sótanos cubiertos con forjados de madera, pudrición y ataque de xilófagos son enemigos implacables de la madera dispuesta bajo rasante. Al igual que comentábamos en su momento la disposición constructiva de las salas de vistas en las cubiertas, necesitamos elementos y disposiciones constructivas que aúnen resistencia portante y estabilidad material ante el ataque del agua. 
Un arco de descarga o una bóveda ejecutada en obra de fábrica es ideal para cubrir un espacio subterráneo, sostener los empujes del terreno sobre las paredes del sótano, llevar las cargas del edificio a la cimentación y dotar a la vivienda de un suelo de planta baja nivelado, seco y firme. Con objeto de asegurar la adecuada ventilación de estos espacios se abrían troneras a las calles y sobre todo a los patios interiores de las casas.

Entre las actuaciones realizadas por el Consorcio, dentro del Plan de Rehabilitación de elementos comunes en edificios vecinales, se encuentra la intervención en el sótano abovedado del inmueble del Callejón de Esquivias nº 1. 
Los trabajos realizados en este edifico han supuesto, además de la rehabilitación del sótano, la recuperación de la traza original del patio, la eliminación de goteras en los corredores altos, la instalación de canalones y bajantes de acero zincado, la ocultación de cableados y la mejora estética del cuarto de contadores para las instalaciones de acometida.
por Jose María Gutiérrez Ariashttp://www.consorciotoledo.org/los-pilares-de-la-tierra-callejon-de-esquivias-no-1/