El estilo de Alina Bronsky (Ekaterimburgo, Rusia, 1978), áspero, picante y agrio al paladar, y a la vez rápido e inteligente, ha sido capaz de darle la vuelta a este drama y convertirlo en una historia hilarante y muy divertida. La vida del inmigrante, le toca de cerca a su autora. Alina Bronsky (su seudónimo) nació en la parte asiática de los Urales y emigró junto a su familia a Alemania cuando tenía 13 años. Pero su literatura no habla de inmigración sino de relaciones humanas, de la forma particular en la que cada uno entiende la existencia y las consecuencias que acarrean las respuestas individuales sobre el resto de las personas. El lector rápidamente se forma una imagen de cómo es Rosalinda, una mujer con una personalidad extravagante y engañosa. Sabemos que este personaje nos cuenta la realidad desde un punto de vista distorsionado, muy diferente a la que padecen su marido ylas mujeres de su familia. Alina Bronsky hace un retrato fiel de la relación perversa que se establece entre una madre castrante y una hija anulada, y como esta comunicación complicada determina el resto de las relaciones que Sulfia tiene después en su vida adulta. Sin embargo su nieta Animat, la tercera participante en el juego, la que aparentemente es más frágil por su edad, será la que termine rebelándose contra la tiranía de su abuela. Un suceso dramático cambiará a Rosa para siempre. Enferma y envejecida, esta mujer tártara descubrirá un amor que habla de respeto y comprensión mutuo. Este amor dulce y silencioso será el que ponga patas arriba la cocina de una mujer que hasta entonces ha sido como una guindilla traicionera en el plato de los otros.
El estilo de Alina Bronsky (Ekaterimburgo, Rusia, 1978), áspero, picante y agrio al paladar, y a la vez rápido e inteligente, ha sido capaz de darle la vuelta a este drama y convertirlo en una historia hilarante y muy divertida. La vida del inmigrante, le toca de cerca a su autora. Alina Bronsky (su seudónimo) nació en la parte asiática de los Urales y emigró junto a su familia a Alemania cuando tenía 13 años. Pero su literatura no habla de inmigración sino de relaciones humanas, de la forma particular en la que cada uno entiende la existencia y las consecuencias que acarrean las respuestas individuales sobre el resto de las personas. El lector rápidamente se forma una imagen de cómo es Rosalinda, una mujer con una personalidad extravagante y engañosa. Sabemos que este personaje nos cuenta la realidad desde un punto de vista distorsionado, muy diferente a la que padecen su marido ylas mujeres de su familia. Alina Bronsky hace un retrato fiel de la relación perversa que se establece entre una madre castrante y una hija anulada, y como esta comunicación complicada determina el resto de las relaciones que Sulfia tiene después en su vida adulta. Sin embargo su nieta Animat, la tercera participante en el juego, la que aparentemente es más frágil por su edad, será la que termine rebelándose contra la tiranía de su abuela. Un suceso dramático cambiará a Rosa para siempre. Enferma y envejecida, esta mujer tártara descubrirá un amor que habla de respeto y comprensión mutuo. Este amor dulce y silencioso será el que ponga patas arriba la cocina de una mujer que hasta entonces ha sido como una guindilla traicionera en el plato de los otros.