Por Nehuen Gusmerotti
Mientras el auge Beatle era furor en todo el mundo, en Lince los cuatro jóvenes de apenas 19 años hacían las primeras canciones furiosas que rompieron con la lógica amorosa de los de Liverpool. Además, Los Saicos fueron precursores en interpretar canciones de rock en español. No fue buscado, no fue a propósito, sino por mera necesidad. “La ignorancia nos hizo sin querer diferentes. No sabíamos hablar inglés ni repetir palabras que no nos daban sentimientos”, comentó hace algún tiempo Castrillón a La Izquierda Diario. Para mediados de la década la banda gozaba de una enorme popularidad en Perú, recorriendo canales de televisión y festivales nacionales.
El estilo sucio y el sonido a lata, las canciones irreverentes y las letras poco afectivas, eran condimentos que estaban cocinando la movida punk, varios años antes de ser bautizada como tal. La identidad del grupo acompañaba. Eran jóvenes buscando conquistar chicas, divirtiéndose haciendo música y bastante descreídos de las imposiciones morales de la época.
A comienzos del siglo, después de muchos años en el olvido, la historia decidió hacer un poco de justicia. El sello español Electro-Harmonix sacó un disco no oficial titulado Wild Teen Punk from Perú 1965. En este material se recopilaron los 12 temas de Los Saicos, que comenzaron a sonar cada vez con más fuerza en las radios del país ibérico. Se empezó a correr nuevamente el rumor de aquella banda que había tocado punk rock muchos años antes de que explotara en tierras anglosajonas. Y encima, ¡Lo había hecho en español y en Latinoamérica!
Luego de 45 años, Los Saicos volvieron a tocar. Sin Rolando Carpio, fallecido en 2005, se presentaron en un conversatorio sobre rock hispanoamericano en la Asociación Peruano-Británica en Miraflores. Comenzó el reconocimiento continental. Bandas como Cafe Tacvba o Franz Ferdinand elogiaban el trabajo de los peruanos que veían como, casi medio siglo después, su obra era reconocida. Llegaron giras dentro y fuera de Perú, presentaciones en España, Argentina y México. Las y los pibes del punk coreaban clásicos como “Demolición”, “Fugitivo de Alcatraz” o “Salvaje”.
Hoy podemos reconocer el origen de uno de los géneros más populares del mundo dentro de las tierras Latinoamericanas. Descartados durante casi toda su existencia, la historia les hizo algo de justicia tardía y en el ocaso de sus vidas fueron reconocidos como parte fundadora del punk. Difícil es para quienes rompen estructuras en la periferia ser reconocidos. Los Saicos tocaban punk mucho antes de que el movimiento diera sus primeros pasos en la metrópoli británica. Otro hito del cual podemos afamarnos: el punk es material de exportación, y nació en Perú, Latinoamérica. Nehuen Gusmerotti - Conductor de Resistiendo con Ideas