Los sobrenombres en la Historia de Argentina

Publicado el 16 marzo 2024 por Daniela Daniela Leiva Seisdedos @elarcondeclio

Apodos, alias, motes, hipocorísticos, sobrenombres. ¿Los apodos hacen a las personas? Gómez Macker escribe: «El sobrenombre es una variedad de nombre propio que cumple un importante rol sociocultural favoreciendo una identificación más realista de las personas y estableciendo vínculos especiales entre los individuos que los poseen y los usan». 

A. Iglesias Ovejero considera que «los motes son fonnas de designación personal, constituidas por lexías de diversa extensión. El apodo es el “nombre que suele darse a una persona, tomado de sus defectos corporales o de alguna otra circunstancia” los sobrenombres representan una de las formas más extendidas del ingenio. Los apodos, apuntó la también integrante de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), no tienen fecha de inicio, pero datan desde que la lengua española es tal. 

“En latín había apodos, no hay lengua que no tenga esa necesidad expresiva, nació con la lengua humana. Seguramente comenzaron con acortamientos expresivos, apreciativos o despreciativos para identificar al otro”. 

Iglesias Ovejero, se parte de la motivación como motor básico del apodo y se establece «un cuadro introductorio de los motivos más aparentes, a partir de las clases de palabras que las generan, con el tipo de atribución que implican»34 que lleva a diferenciar: patronímicos (tipo Nanu), étnicos (Gitano), nombres de oficio (Cagapuertas, pintor’), nombres y adjetivos: cualidad (el Guapu), nombres y adjetivos: anécdota (Chaqueta), nombres propios deformados (Tete por Silvestre’), nombre propios en paronimia (Ana, la que comi sin gana) y sin definir. G. Martínez García también atiende a la causa para considerar los apodos y recoge los grupos siguientes»: 1) apelativos que provienen de la modificación del nombre y de los apellidos (tipo Carlones), 2) con un origen patronímico, geográfico o topónimo (el Langreanu), 3) que aluden a aspectos de la profesión o del oficio del difunto (Antón el Mineru), 4) con nombres extraídos de la fauna (el Gorrión), 5) que acusan determinadas características físicas del difunto (el Peludu), 6) que se refieren a aspectos caracteriológicos del difunto (el Nerviosu), 7) indefinidos. También M. Frenk Alatorre establece subdivisiones para caracterizar a los ciudadanos mexicanos 36: 1) Características corporales y 2) vestido y presentación. Creemos que podría hacerse algo más sencillo por una parte, y más complejo por otra. En primer lugar, habría que dividir los apodos de acuerdo con su motivación en tres grandes apartados: 1) intrinsecos, a) físicos (el Chato), b) psíquicos (el Listo); 2) extrínsecos, a) oficios (el Quemahierros, herrero’), b) vestimenta (el Andrajos), c) origen (el Madrileño); 3) heredados, a) de antepasados (el Colín porque a su padre le llamaban así), b) por deformación del nombre o apellido (el Cheles, Nicolás’); 4) indefinidos. En segundo lugar, convendrá detenerse en la forma de los apodos. 

Esto da lugar a dos grandes bloques: 1) los constituidos por una sola palabra (Pistacho) o 2) por más de una (el Gitano , el tío Aguachirle, tío Peteneras, Viva la Virgen). A Julio César lo llamaban «la Reina de Bitinia» conquistó muchos corazones femeninos a los largo de su vida. Sin embargo, existían fuertes rumores que en su juventud, durante un viaje diplomático, mantuvo un supuesto romance con el rey Nicomedes IV de Bitinia. Además, esta acusación lo persiguió hasta sus últimos días con la intención de debilitar su autoridad Atila, el «azote de Dios». Atila es uno de los villanos más temerarios en la historia mundial. Atila, el poderoso huno, logró lo que pocos conquistadores: invadió desde Europa Central hasta el mar Negro y desde el río Danubio hasta el mar Báltico Isabel la “Loba de Francia”. Hija del rey Felipe IV de Francia se casó con el rey Eduardo II de Inglaterra. 

Isabel era extraordinariamente bella Cleopatra, conocida como ‘la boca de 10.000 hombres’. Churchill Apodado por los soviéticos como “El Bulldog Británico” Ricardo «corazón de León». Otro mandatario militar de mucha trascendencia en Europa, Ricardo I, rey de Inglaterra quien dirigió la Cruzada de la Cristiandad contra Saladino, quien acababa de tomar Jerusalén. 

Ricardo I era tan valiente como un león en los combates bélicos, además de tener un espíritu líder por naturaleza. El Descuidado. A Juan I de Aragón se le llamó el Cazador, aunque otros fueron menos irónicos y lo motejaron como el Descuidado porque no disfrutaba con las tareas de gobierno. Al parecer, el monarca dedicaba buena parte de su tiempo a sus aficiones personales, particularmente a la caza, aunque también disfrutaba con la astrología, las letras y las artes.

 Debido a esta dedicación a sus aficiones, las finanzas y los negocios públicos de la Corte quedaron en manos de su esposa, Violante de Bar. El Emplazado A Fernando IV de Castilla, rey entre 1295 y 1312, se le llamó el Emplazado porque dos caballeros, los hermanos Carvajal, a quienes mandó ejecutar emplazaron a la muerte al monarca por lo que vieron como una irreparable No hay que olvidar que reírse de los poderosos siempre causó fascinación entre los ciudadanos anónimos. Irónicos (Ignacio Alvarez Thomas, «El capón»), hirientes (Juan Lavalle, «Espada sin cabeza»), descriptivos (José María Paz, «El manco») y hasta vindicatorios (Juan José Castelli, «Pico de oro»). 

Eric “Hacha Sangrienta”. Eric I rey de Noruega. Al recibir el poder de manos de su padre, se originó una gran disputa fraticida. Llegó a matar a muchos de sus hermanos, a excepción de Haakon el Bueno, que se refugiaría en Inglaterra. Fue apodado en latín como Fratris Interfector (aquel que mata los hermanos). Su sobrenombre, Hacha Sangrienta, puede provenir de esa tendencia al fratricidio o por sus agresivas y violentas incursiones vikingas. Luis el “Indolente”. 

Luis V rey de Francia. Fue el último rey de la dinastía Carolingia. Su apodo proviene de su falta de interés por las labores de gobierno de su país. Murió sólo un año después de haber sido coronado tras caer de su caballo. Iván el “Terrible”. Primero de los gobernantes de Rusia en llevar el título de Zar. La temprana muerte de su padre cuando él sólo contaba con 3 años de edad, hicieron que su infancia fuera especialmente difícil. Su madre ejerció la regencia del reino pero fue envenenada por los nobles que se disputaban el poder en Rusia conocidos como Boyardos. 

Después de la muerte de su madre, fue sometido a constantes humillaciones y recluido en palacio del Kremlin donde vivió casi como un indigente. Todo esto marcaría su carácter y le convertirían en un gobernante cruel y déspota. José Doroteo Arango Arámbula (1878-1923) fue uno de los líderes de la Revolución mexicana durante el régimen del presidente Victoriano Huerta. Junto con Emiliano Zapata, luchó por los ideales agraristas de tierra y libertad. 

El origen de su famoso apodo “Pancho Villa” tiene varias versiones, pero la más aceptada es que cuando era joven, trabajó en una hacienda llamada “Rancho de la Coyotada”, donde se hizo amigo de un bandido llamado Agustín Villa, quien lo apodó “Pancho” José Bonaparte (1768-1844) fue conocido popularmente como “Pepe Botella”, debido a su reputación de tener una gran afición por el alcohol. Sin embargo, algunos historiadores sugieren que el apodo no se originó por su adicción al alcohol, sino por su decisión de abolir el impuesto sobre las bebidas y permitir su consumo sin restricciones.

 Otros apódos en Argentina: Manuel Belgrano «Cotorrita». Justo José de Urquiza: «El tigre de Montiel». Bernardino Rivadavia «El sapo del diluvio». Facundo Quiroga: «El tigre de los llanos». Bartolomé Mitre: «El Pavo». Carlos Tejedor: «El camaleón» A Julio Argentina Roca le decían «El Zorro». A su cuñado Miguel Juaréz Celamn: «El burrito Córdobes». 

Justo José de Urquiza «El tigre de Montiel» Su destreza e influencia al mando de sus tropa. José Evaristo Uriburu «Lechuza» 

La combinación de ciertos rasgos faciales Lisandro de la Torre «Gato Amarillo». Hipólito Yrigoyen: «El Peludo». Edelmiro J. Farrel: «El Mono». Issac Rojas: «Hormiga Negra». Juan Carlos Onganía «La Morsa». Arturo Illia: «La Tortuga». Jorge Rafel Videla «La Pantera Rosa» luego prohibió el dibujito animado. Oscar Alende: «El bisonte». 

Nestor Kirchner: «El Pingüino». Macri: «El Gato». 

Un apodo triste en la Historia de Argentina. Luciano Benjamín Menendez, un oficial militar argentino que condujo la represión en los años setenta en el III Cuerpo de Ejército durante el Proceso de Reorganización Nacional. Sus amigos le decían “el cachorro” o “el perro”, se relamía de placer escuchando los gritos de tortura en el campo de concentración de “La Perla”. Si sabes alguno más te pido que lo escribas en los comentarios.
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