Hay historias de esas que tienen un final feliz y que siempre inspiran a las personas a convertirse en mejores de lo que son. En realidad, son muchas las campañas de promoción y publicidad navideñas que buscan emocionarnos e invitarnos a ser más solidarios a través de ellas. Pero pocas consiguen emocionar de tal manera como el vídeo que te mostramos hoy. Quizás sea porque el protagonista de la historia tiene solo 10 años. Quizás sea porque le regala su última onza de chocolate a una señora de 77 años a quien no conoce. Quizás sea por la solidaridad que se desprende de las decisiones. Desde luego, te recomiendo echarle un vistazo porque empieza a acumular muchas visitas en las redes sociales y en Internet.
En caso de que ya le hayas dado al Play sabrás que María Ángeles Carretero es una de esas señoras que tienen claro que el dinero no puede darlo todo. Es más, compartir es la manera de ser más felices. Ella donó su casa a la ONG SOS Aldeas Infantiles. Gracias a ello, Lucas, el protagonista del vídeo de la última onza de Milka le regalo esas palabras. Palabras de agradecimiento por haber podido pasar un verano increíble en una vivienda con todas las comodidades.
Lucas sabe que tiene suerte de que existan personas como María Ángeles. Por eso ha querido regalarle algo por lo que él siente mucho aprecio: la última onza del chocolate. Junto con la carta de Lucas, llegaron luego muchas más a la que fue la artífice de este solidario donativo. Cada una de ellas iba firmada por uno de los niños que gracias a su gesto habían podido disfrutar de uno de los mejores regalos de sus vidas.
Por su parte, una María Ángeles muy emocionada ha decidido agradecer e interpretar a modo propio la campaña de la última onza de chocolate de Milka. Ella va a guardar todas y cada una de esas tarjetas, todas esas últimas onzas que le enviaron y de las que está segura se desprendieron queriéndole ofrecer mucho más. Y lo va a hacer no solo por los bonitos recuerdos que le suponen, sino también para explicar a quien no entendió su decisión de donar la casa a una ONG la razón que la movió a hacer esta buena acción.
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Lucas la última onza de chocolate más emotiva