Autor: Fernando Aramburu
Edición: Tusquets, Barcelona 2026
«San Sebastián, julio de 1997. Mientras su marido está de viaje por trabajo, Maite recibe a su hermana Elene, que, tras pasar largos años en Estados Unidos, vuelve a su ciudad porque la madre de ambas ha sufrido un ictus. En los días que pasarán juntas, las hermanas y la madre conviven y conversan, pero rehúyen decirse la verdad. También evitan mirar de frente a la tensión social que las rodea: ETA ha secuestrado a un concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco, y amenaza con ejecutarlo si no se cumplen sus demandas. Los hechos históricos corren en paralelo a la intimidad de Maite, una mujer sensible, compasiva, atenta, pero atrapada en convenciones que le impiden abrir los ojos y afrontar la realidad» (de la contraportada).
No tenía previsto leer esta novela: las opiniones no eran buenas y el autor no es de los que sigo. Pero a falta de una semana para acabar las vacaciones me encontré con que había terminado todo lo que me había llevado para leer (si tuviera un e-reader no me pasarían estas cosas, ya lo sé, pero me resisto). Así que, visita rápida a las dos minúsculas librerías del pueblo más cercano y, entre montones de libros con pinta de best-seller, este era el único que me sonaba. Reconozco que el personaje principal, Maite, me ha hecho reír en algún momento, pero poco más. El secuestro de Miguel Ángel Blanco es algo circunstancial, un dato ambiental, y da pie a alguna conversación entre las dos hermanas, pero no se integra en la trama ni le aporta mucho. Flojo.