Imagen. El primer ataque.
A ambos lados existen puestos de observación donde el norte vigila al sur y viceversa. En 1976 el puesto de mando número tres de la ONU era el más peligroso ya que más de una vez los norcoreanos habían intentado secuestrar a funcionarios de esa organizaciòn, por lo que la vigilancia en el lugar se hacia con mucho recelo.En medio de la zona existía un gran álamo que estorbaba la vista por lo que a mediados de agosto de ese año bajo mandato de la ONU, Corea del Sur envía a 5 soldados con hachas y otras herramientas, con una escolta de una docena de militares estadounidenses desarmados para podar el árbol y así mejorar la vista hacia el norte. Cuando se encontraban en plena faena un grupo de soldados norcoreanos los intiman a detener el trabajo ya que ese álamo fue plantado supuestamente por Kim il Sung, fundador y dictador de Corea del Norte. Para la gente de Corea del Norte este hombre es un semidios que no solo creó Corea sino que también todo lo que hay en ella por lo que cortar un árbol plantado por él es un sacrilegio.Imagen.
La intimidación no amedrento a los surcoreanos y estadounidenses que siguieron con la poda, en respuesta los norcoreanos los atacaron a mano limpia ya que estaban en la zona desmilitarizada y no podían llevar armas. Al ser superados los soldados del sur abandonaron sus hachas y machetes los que fueron tomados por los soldados del norte para atacarlos. El resultado fue de varios heridos de ambos bandos y dos soldados estadounidenses muertos.Este fue un hecho muy grave en esa época y se temió una guerra pero tal vez el hecho que EEUU estaba recuperándose de la Guerra de Vietnam no se llego tan lejos. La reacción de EEUU y la Republica de Corea fue llevar la poda a una operación militar con todo el despliegue que les comenté al principio que puso en vilo a toda la península y terminó no solo con la poda del pobre álamo, sino que se “cortó” por lo sano y se termino talando el árbol.Actualmente existe en el lugar una placa en memoria de los dos soldados muertos ese día de agosto de 1976.Muchas veces para ir a la guerra no se necesitan grandes excusas, un árbol, un partido de futbol o petróleo.